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ERPEIOLOGIA CUBANA/

POR EL

Dr. Juan GUNDLACH, SOCIO DE MERITO

DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS MÉDICAS, FÍSICAS Y NATURALES DE LA HABANA; DE LA REAL SocIeDaD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL País; Y SOCIO DE MÉRITO Ó CORRESPONSAL DE VARIAS DOCIEDADES AMERICANAS Y EUROPEAS.

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HABANA.

¿imprenta de G. Montiel y C* .

AMARGURA 36, ENTRE CUBA Y AGUIAR.

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ERPETOLOGIA CUBANA,

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NOTAS PARA LA ERPETOLOGÍA CUBANA, SEGUN OBSERVACIONES PROPIAS DURANTE CUARENTA Y UN AÑOS.

INTRODUCCION,

Al estudio de esta Clase de Animales se han dedicado pocos naturalistas y esto se nota principalmente para las Antillas. Los libros antiguos que tratan sobre la historia natural de las Indias occidentales, —v. g. la Historia general de las Indias publicada por Oviedo (Sevilla, 1. % edicion 1535, 2.% edicion 1547),—la Histoire naturelle et morale des ¡les Antilles par Rochefort (1658),—la Histoire générale des Antilles par le P. Dutertre (1667) y otros, —describen más bien especies de otras Antillas, ó si tratan de especies cubanas, son éstas tan pocas que no forman un verdadero tratado sobre las especies cubanas. La primera obra especial sobre los Reptiles de la Isla de Cuba es sin duda la primera parte del tomo VI de la Historia física, política y natural de la Isla de Cuba por D. Ramon de la Sagra, en la cual dió Mr. Cocteau, y despues de su muerte Mr. Bibron, excelentes descripciones y láminas de las especies llevadas 4 Pa- ris porel Sr. de la. Sagra. - Este tomo fué publicado en su pri-

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mera parte en 1843. (Me refiero á la edicion española, pues hay tambien una francesa.)

Despues publicó el Dr. Peters en el Monatsbericht der Kóni- glichen Akademie der Wissenschaften en Berlin, desde 1861, las descripciones de algunas especies nuevas recogidas por mí. Otras publicó Mr. Cope en los Proceedings of the Academy of Natural Sciences of Philadelphia. La mayor parte de estas es- pecies fué mandada por el botánico Mr. Wright al Museo na- cional en Washington (1862), y dos había enviado el Sr. Poey á la Academia de Filadelfia (1862 y 1864.)

En el tomo II del Repertorio físico-natural de la Isla de Cu- ba, publicado por D. Felipe Poey, está en la página 102 y si- guientes un artículo redactado por mí: «Revista y Catálogo de los Reptiles cubanos» (1867.) -

Este artículo fué reimpreso (salvando la omision por la im- prenta de la especie Sphaeriodactylus argus Gosse, que falta en el Repertorio) en los Anales de la Sociedad española de Historia natural de Madrid en 1875, pág. 347 y siguientes; y contiene el doble número de las especies inscritas por los Sres. Cocteau y Bibron. Desde entónces se ha aumentado el número de espe- cies cubanas solamente con una nueva, que encontró el Dr. Peters entre los individuos mandados por del género Amphisbaena ó sea Culebrita ciega.

Considerando mis Contribuciones á la fauna cubana como suplemento de la obra de la Sagra, no he querido separar los Batracios para formar con ellos una Clase entre las Clases Rep- tiles y Peces, sino los he dejado como cuarto Orden de la Clase Reptiles. Para los apuntes que ofrezco en este tratado no importa esta cuestion, y lo mismo resulta respecto á la cuestion del Or- den á que pertenecen las Familias Amplisbaenae y Typhlopes, que en la obra de la Sagra están ambas con los Ofidios y de las cuales se debe colocar las Amphisbaenae entre los Saurios por razones anatómicas.

No tengo ni conozco obra alguna sobre los Reptiles de la Isla de Santo Domingo; pero he eolcibnads un gran número de especies de la Isla de Puerto: Rico, las que fueron examinadas y

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publicadas con las descripciones de algunas especies nuevas por el Dr. Peters, en el año de 1876, en la publicacion arriba men- cionada «Monatsschrift.» Es curioso que, exceptuando el Orden Quelonios, exista solamente una especie comun á ambas islas (Puerto-Rico y Cuba), que es la Typhlops lumbricalis. -— Fegun el catálogo de las especies observadas en la Isla de Ja- maica por el Dr. Gosse, hay cinco especies que se encuentran tambien en la Isla de Cuba, y son Sphargis coriacea, Emys de- cussata con la rugosa, Crocodilus acutus, Sphaeriodactylus argus y Typhlops lumbricalis.

De consiguiente son las especies de los Saurios, Ofidios y Ba- tracios casi exclusivamente propias del suelo cubano, ójunto con él, del suelo continental setentrional, teniendo así la fauna erpetológica cubana más afinidad con la del continente norte- americano, que con la de las otras Antillas,

No entra en el plan de esta Contribucion copiar las descrip- ciones hechas por los autores citados en cada especie, sino dar. algunas hechas por en vista de individuos vivos ó recien ma- tados, indicar las diferencias entre especies parecidas, la patria y la localidad donde se las encuentran. Indicaré tambien si la especie es rara ó comun, y cuáles son sus hábitos etc.

Para no repetir en cada cita de un autor el título de la obra, he usado abreviaturas que son las siguientes:

Baird Bound.—United States and Mexican Boundary Survey «2

Reptiles ofthe Boundary by Spencer F. Baird.

Baird Proc.—Proceedings of the Academy of Natural Sciences

of Philadelphia.

Bell Mon.—Monography of the Testudinata, London, 1836.

Bell Zool.—Zoological Journal.

Bibron—in dao Historia física, política y natural de la Isla de Cuba, Tomo IV, parte I, Reptiles. Edicion es- pañola, 1843. (Bibron es el autor desde la página 120, habiendo muerto Cocteau, quien empezó el tratado.)

Brongniart.—lssai d'une Classification naturelle des Reptiles.

Paris 1805.

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Cocteau in Sagra. Véase lo dicho en Bibron. Cope—in Proceedings of the Academy of Natural Sciences of Philadelphia. Cuvier R. a.—KRegne animal, tome IT. Cuvier Ann.—AÁnnales du Muséum d” Histoire naturelle á Paris. E Donnadorf.—Zoologische Beitraege ITI. Duméril et Bibron.—Erpétologie générale, 1835. Dutertre.—Histoire générale des Antilles, 1667. Geoftroy.— Gosse.—A Naturalist's sejourn in Jamaica, 1851. Gray Syn.—Synopsis Reptilium en la obra Animal Kingdom by Cuvier by Griffiths and Pidgeon, tom. IX, 1831. Gray Cat.—Catalogue of the Lizards in the Brittish Museum, 1845. Gray Ph. Mag.—Philosophical Magazine, 1837. Gúnther.—Catalogue of Culebrine Snakes and Amphibia of the Brit. Museum. 1858. Gundl. y G. et P.—Monatsbericht der berliner Akademie der Wissenschaften. Los nombres de las nue- vas especies cubanas son unos mios y otros de Gundlach y Peters. Hallow.—Hallowell en Proceedings of the Academy of Na- .tural Sciences of Philadelphia. Harlan. —En el Journal of the Academy of Natural Sciences of Philadelphia, tom. IV. Linn.—Linneo, Systema Naturae, 12 % edicion, 1766. Mac-Leay—en Proceedings of the Zoological Society of Lon- don, 1835. Merrem-——Tentamen Systematis Amphibiorum, 1820. Oviedo—Historia general de las Indias. Sevilla 1535-1547. Parra.—Descripcion de diferentes pigzas de historia natural, 1787. Pr. Max-—Prinz Maximilian von Neu-Wied, Abbildungen Zur Naturgeschichte von Brasilien, tom TI.

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Rochefort-- Histoire naturelle et morale des iles Antilles, 1658. Schlegel Ess.—Essal physique. Schlegel Abb.—Abbildungen der Amphibien. Schneider.—Naturgeschichte der Schildkróten, 1783. Schweiger.--Prodromus, Kónigsberg, Archiv fúr Wissenschaft, tom. 1. Seba.—Thesaurus rerum naturalium 1734. Shaw.——General Zoology, tom. II, 1804. Sparrman.—Nova Acta Akademiae Stockolmi, tom. V. Spix.—Species novae Lacertarum Brasiliae, 1824. Wagler.—Icones et Descriptiones Amphibiorum, 1801. No cito en cada especie la página que tiene en mi «Revista y Catálogo de los Reptiles cubanos» impreso en el Repertorio y reimpreso en los Anales de la Sociedad de Madrid, por no haber - diferencia en los nombres,

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ORDEN I. CHELONII.—QUELONIOS.

- De las cinco familias ó divisiones en que dividió Cuvier este Orden, ó sea el género Testudo de Linneo, solamente dos existen en la isla de a á saber: las Tortugas de agua dulce ó Jicoteas, Emys Brongn. ; y las de mar, Chelonia, Bl Se cono- ce en esta isla una AE de tierra ó Motos: Testudo Brongn.; pero ésta no es indígena, sino domesticada é introducida de la Costa-firme de la América meridional. Las otras divisio- nes, Chelys Dum. y Trionyx Geoftr,, no se encuentran en la isla de Cuba.

Todas las especies de este Orden son útiles; además de la carne y de los huevos, tanto los puestos ya como los inmaturos en el oviducto, presta utilidad el Carey por las escamas 6 placas

del carapacho. :

FAMILTA—EMYDES. GÉNERO Emys Brongn. Eimys rugosa... , hicotea (Sicotea, Sarico, Jamao.)

Testudo rugosa Shaw, Gen.-Zool. II, pars I, 1804, p. 28 tab. 4. (2)Jarico. Emys rugosa Coct. in Sagra, Reptiles, pag. 17, tab. TL. oia Bell, Mon. 1836, (Q)—Jicotea. > se Coct. in Sagra Rept. p. 14, tab. I.

Esta especie vive en toda clase de aguas dulces, como son las ciénagas, los rios y las lagunas: varía mucho en coloracion y en la escultura de las placas de su carapacho, segun el sexo ó ca- sualidades. El $, que el vulgo nombra Jarico, se distingue muy bien de la Q, que llaman Jicotea, por su forma algo más estre- cha hácia delante, por arrugas longitudinales en las placas

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dorsales del carapacho, por tener las orillas de las placas del esternon y de las marginales un color negro sobre un fondo amarillo. —La Q es más ancha hácia delante, las placas dorsales tienen arrugas concéntricas que rodean la aréola y son cruzadas por arrugas radiales. Las placas de la parte inferior del cuerpo no tienen el bordo negro, sino del mismo color que la otra par- te.—El vulgo distingue con el nombre de Jamao unos individuos que tienen uñas largas y el color de ambos sexos igual al de la Jicotea. El macho difiere por el rabo más largo.—Hay indivi- duos adultos con una cabeza muy grande. Mr. Cope, á quien los había mandado el Sr. Poey, los nombró Emys gnatho; pero pa- rece que este nombre nunca fué publicado.

Para cerciorarnos (Poey y yo) de que nuestra opinion, que todas las formas componen una sola especie, era acertada ó errónea, se mandáron los 16 ejemplares que el Sr. D. Juan Poey habia enviado vivos á la Exposicion universal de Paris en 1867, al célebre erpetólogo Mr. Duméril, quien había marcado en el Museo Zoológico de Paris un individuo remitido anteriormente por D. Felipe Poey con el nombre de Emys Jamao. Tanto Mr. Duméril como el Dr. Peters en Berlin, á quien he mandado tambien las variedades, las declararon todas como una sola especie.

Hasta ahora se la ha observado en las cuatro Antillas ma- yores. No tengo datos sobre los Reptiles de las Antillas menores.

La Jicotea pone sus huevos fuera del agua, en un hoyo ó fosa hecha por ella, valiéndose de sus patas traseras, y luégo tapa los huevos con la tierra sacada. El huevo de mi coleccion mide 0,045 por 0,025 milimetros; es blanco, con cáscara blanda como pergamino; y expuesto en un paraje seco, pierde su estado lleno. Los huevos, principalmente los inmaturos dentro del oviducto, son estimados; lo mismo la carne, que es más buscada en el tiempo de Cuaresma, por ser considerada por la Iglesia católica romana como pescado. Hay personas que tienen un as- co infundado á esta carne. :

He observado que en la Ciénaga de Zapata las Jicoteas sa- len despues de un aguacero fuerte fuera de la laguna para comer

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las frutas maduras caidas del Bagá (Anona palustris), el cual suele crecer en las orillas de las lagunas.—Una vez solamente he observado en la orilla de una laguna de la finca, donde yo vivía, muchísimas Jicoteas de todos tamaños, comiendo las fru- tas maduras caídas del Jobo (Spondias lutea). En aquella oca- sion hice. presos dos ejemplares grandes, pues mis manos no podian sujetar más. Volví al otro dia y en otras ocasiones y nunca más las Jicoteas fuera de la laguna.—Cuando se seca el agua de las lagunas ó de la Ciénaga, buscan las Jicoteas el monte ó una manigua ó yerba alta y se entierran debajo de la hojarasca; pero cuando empiezan las aguas y llenan las lagunas, vuelven ellas tambien. Miéntras están debajo de la hojarasca pasan una especie de letargo y permanecen en ayunas. Be sabe que pueden vivir mutiladas mucho tiempo. No creo que se pue- da amansarlas enteramente; pero he visto que las Jicoteas, cuidadas en una lagunita de un jardin, salían del agua cuando la dueña hacía una señal, para recibir pedazos de pan ú otra co- mida. tambien en una plazuela de Paris á un hombre que enseñaba Jicoteas, Ratones y una Lechuza mansas adoctrina- das.—Las Jicoteas muerden fuertemente y se debe tener cuidado con ellas, lo que no resulta con los Morrocoyos.

Nota. Aunque el Morrocoyo (Testudo tabulata) no es indígeno, sin em- bargo es conocido por muchísimas personas, pues muchos los tienen mansos en patios, en huertas etc. Tengo una cria desde 1844 y he podido estudiar sus hábitos: jamas muerden, aunque les ponga el de- do .delante de la boca; permiten que yo les rasque la cabeza y el cuello; se alimentan de todo lo que les doy, frutas, hojas (mucho les gustan las hojas del Oaisimon,—Piper peltatum y umbellatum), carne, tripas y comida de la mesa. Pero, aunque no muerden á las per- sonas, he tenido el caso de que se han comido á sus hijos peque- ños. Crecen muy lentamente..—No tienen más voz que una especie de gruñido, que deja oirel macho cuando trata de unirse con la hembra. Este acto se verifica montando con la parte delantera sobre la parte trasera de la hembra, sujetándose con las patas delanteras al carapacho de la hembra por friccion, por lo cual la parte corres- pondiente del carapacho de la hembra está como pulida. Y para que el peto del macho se aplique mejor al lomo de la hembra, es el peto cóncavo en el macho, pero no en la hembra, por lo cual se puede

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distinguir el macho. He visto peleando dos machos, dándose golpes con el carapacho á manera de carneros. La union dura algunos minutos. Ellas ponen en diferente época 4 ó 5, rara vez más hue- vos, de una forma redonda algo aplastada, de cáscara dura, calcárea, blanca, no lustrosa, de 0,045 milímetros de largo y ancho, y 0,040 de alto. La hembra los pone en intervalos de pocos minutos. He observado que los huevos puestos en Setiembre y otros puestos en Marzo salían al mismo tiempo en Julio ó Agosto. El huevo revienta cuando el embrion aún tiene una parte de la yema en el ombligo, gastándose ésta y cerrándose éste poco á poco, perdiendo al mismo tiempo el cuerpo la forma globosa y poniéndose en su parte inferior más llano. Al nacer no tienen los escudos del carapacho ninguna línea elevada al rededor de sí, y éstas se forman sucesivamente por los crecimientos periódicos, Tambien cambian las uñas su forma, _ pues al nacer el embrión las tiene puntiagudas y los adultos las tienen romas. Cuando la hembra quiere desovar, saca con las patas posteriores, alternando, la tierra para formar una fosa; y si la tierra es dura y seca, se vale de su orina para ablandarla. Cuando la fosa tiene como una cuarta de vara de profundidad, pone la hembra los huevos y los tapa despues con la tierra sacada, pisándola con las' patas traseras y dejando el suelo como si no hubiera sido excavado. Las placas dorsales son en unos individuos más levantadas en su centro, en otras casi planas; unos <arapachos son más comprimidos que otros, es decir varían de forma.

FAMILIA—CHELONIAE. Géxero CHeLoNIA Brongn.

Las especies de este género viven en la mar y salen sola- mente para poner sus huevos, escogiendo una playa con mucha arena. Como he vivido solamente corto tiempo en los Cayos y en la costa con pescadores, me valgo para muchos datos de las indicaciones de ellos, ya que yo mismo no he podido observar bastante. Las hembras salen de la mar y se arrastran hasta donde hay mucha arena, dejando detras de dos surcos paralelos originados por las extremidades, que tienen la forma de paletas. Allí forman primero por movimientos circulares ó rotatorios una

pecaneS an concavidad y luégo hacen una fosa de un modo parecido á los Mo- rrocoyos, es decir, mueven sus paletas posteriores, que tienen

sus bordes cortantes, alternativamente hácia adentro en direccion oblicua contra el suelo, cargando así encima de ellas una por-

cion de arena, que es llevada por el movimiento de la pata hácia

afuera hasta el borde de la fosa y descargada por una torcedura de la paleta. Alternando así las patas en compas regular, hacen una fosa perpendicular á la profundidad de media vara. En ella pone la madre en ménos de un cuarto de hora más de cien huevos, que tienen una cáscara blanda como de pergamino y blanca. Estos son enteramente redondos; los del Carey miden en todos sus diámetros 0,037 milímetros y tienen la particula- ridad de que en los huevos hervidos queden la clara líquida y la ye- ma dura. Cuando todos los huevos están puestos, echa la madre con las mismas paletas arena encima de los huevos, pisa luégo la arena y vuelve por el mismo camino, por donde vino, á la mar. Los pescadores, viendo de dia individuos cerca de la playa, ve- lan por la noche ó buscan en las playas el rastro de hembras salidas, que luégo son fáciles de encontrar por los vestigios de- jados, y esperan que estén poniendo y entónces las revuelcan, sea con las manos ó con palancas; pues en este tiempo es el animal casi insensible, no hace resistencia y la única demostra- cion de defensa es un soplido ó ruido producido por la expulsion del aire del pulmon, parecido al soplido de una Gansa ó de un Aura echada en el nido. :

Los embriones se forman en treinta ó cuarenta dias. Al- gunos pescadores pretenden que las hembras ponen en tres ocasiones y en intervalos de corto tiempo; pero otros lo niegan, y ¿cómo pueden aquellos asegurar cuántas veces ponen y con qué intervalos, viviendo los animales, que pudieron escapar despues de haber puesto los huevos, en la mar? ¿cómo pueden asegurar sl las que salen son las mismas?

Los recien nacidos van en derechura á la mar, y tienen mu- chos enemigos, en tierra Aves y en la mar Peces, y, segun el aser- to de varios pescadores, hasta las mismas madres, pues dicen que

éstas vuelven, cuando llega el tiempo en que deben nacer los

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chicos, para comérselos. Así se comprende que el número de adultos no sea mayor. |

La pesca de estos animales se hace por varios motivos, que son: para utilizar la carne, los huevos y las placas del Carey. Estas placas ó conchas del Carey, tan apreciadas para muchas aplicaciones, se desprenden fácilmente del carapacho del Carey matado, pasando unos dias.

Se venden los huevos, que ya es- taban en el oviducto y de consiguiente inmaturos y á veces la sola yema, ahumados dentro del «mismo oviducto ó en tripas de puerco. Para ahumarlos hacen los pescadores una zanja, encien- den en ella una candelada que mucho humo, arman por encima un techo de ramaje ó pencas de Miraguano y debajo de este techo reciben los huevos el humo. Unos echan primero sal, otros no; pero parece más provechoso echarles sal. Despues de ahumados se cuelgan aún algun tiempo al sol. La carne de estos animales y la manteca es verdosa, y por esta causa mu- chas personas la desprecian. Con todo, bien conocida y apre- ciada es, principalmente en Inglaterra, la sopa de Tortuga; el peto, que queda por la coccion muy blando, es tambien sabroso; la carne se parece algo á la carne de reses. Tambien es la carne estimada por considerarla la Iglesia católica romána como pes- cado y así es permitido su uso en la Cuaresma. La carne de la Tortuga es la mejor; la de las otras especies ménos apreciada, pero pasa en el mercado por engaño como carne de Tortuga. Se lee en la obra de la Sagra, página 26, tratando allí de la Chelonia virgata por su semejanza en la coloracion con el Carey, “que es probablemente la causa de hallarse proscrita su carne como alimento, lo mismo que la del verdadero Carey.” Cuando yo vivía en el Cabo Cruz con los prácticos y los pescadores, comi- mos muchísima asadura y carne de Carey, y nunca hemos tenido la menor indisposicion por ella. Los pescadores allí no: mataban á las Tortugas, que vendían á buques ingleses ó de otras naciones; mataban los Careyes por la concha y la carne, y las hembras de la Caguama para coger los huevos que en aquel tiempo, Marzo y Abril, eran solamente yemas, para ahu- marlas y secarlas. A los machos de la Caguama los soltaban

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como inútiles ó los mataban, pero sin hacer uso de ellos. La carne de los machos de la Caguama es sospechosa, pero la ley no prohibe la venta ni el uso.,—Los pescadores en la vecindad de la Habana tienden las redes desde el dia 3 de Mayo, dia de

-la Invencion de la Santa Cruz. No he visto las redes de estos

pescadores, pero las de los del Cabo Cruz. Allí tendían largas redes con mallas grandes para que por ellas puedan pasar las extremidades, impidiendo así su franco movimiento y su huida. Estas redes se tienden en parajes de poco fondo, y si es posible con las plantas submarinas, que son el alimento, aunque algu- nos pretenden que comen tambien peces. Tambien formaban con trozos de madera ligera, y por consiguiente flotante, figuras que imitaban á una Tortuga, la fijaban con una piedra ama- rrada como ancla, y tendían á alguna distancia redes menores. Cuando los animales sacan la cabeza fuera del agua para reso= llar y ven esas Tortugas de madera, las creen compañeras, se aproximan y se enredan. :

Las Tortugas que se destinan para la venta y exportacion á Europa, se ponen primero en corrales hechos de estacas fuerte- mente clavadas en paraje de muy poco fondo y donde no hay mucha marejada, si es posible en esteros, y les dan para ali- mento hojas de Mangle (Rhizophora). Para llevarlas en los bu- ques les amarran las patas una con otra, las ponen de espaldas en un lugar sombrío, pero donde haya aire libre, y se las baña á menudo, echando encima agua de la mar.

En la mar las vemos de tiempo en tiempo sacar la cabeza para resollar, y entónces es tambien visible el disco de su carapacho.

Todos estos animales no tienen un tamaño fijo, sino crecen miéntras viven. Se pueden encontrar Careyes de dos, Tortugas de cuatro y Caguamas de cuatro y medio quintales. Parece que en otros tiempos se cogían mayores que hoy. Falta ahora dar la sinonimia, las diferencias que ofrecen entre” sí, y otras par- ticularidades de cada especie.

del 16 Ade : ; Chelonia Mydas. Tortuga

Testudo Mydas Linn. S. N. 12* ed. 1766, p. 351. ze viridis Schneider Nat. d. Seh. 1783, p. 299.

Caretta esculenta Merrem Tent. Sysu. Amph. 1820. p. 18.

Chelonia (Mydas) víridis Cocteau 1n Sagra, 1843, p. 22.

Tortuga Parra. Descr. 1787, p. 112, tab. XLI.

Hoy ya no queda duda de que la Testudo Mydas y la Tes- tudo viridis son una sola especie, y así ne preferido el nombre Linneano por ser anterior. Por esta razon se les puede fijar por patria los dos Océanos, el atlántico y el índico.

Esta es la especie más estimada por su carne, y se expor- tan en cada primavera muchas Tortugas á Inglaterra. Además es útil por sus huevos, tanto los puestos ó maduros, como los

que están en el oviducto aún sin clara y cáscara. Esta y la -

siguiente se parecen mucho y pertenecen al subgénero Mydas

que tiene trece placas discoidales en el carapacho superior, y

éstas no en tejadillo puestas como están en el subgénero Caretta.

Difiere de la siguiente” por la forma del carapacho, más larga y ménos oval, por las placas más largas y por el color más igual de las placas de la parte superior. Ambas especies pueden alcanzar grandes dimensiones, pero no llegan al tamaño de gran-

des Oaguamas. Cheloma virgata. Carey. (segun Cocteau.)

Chelonía virgata Schweig. Prodr. tom. 1, p. 291 y 411, 1812, (No virgata Wagl. Icon. que per- tenece á Chelonia cephalo.)

(My das) virgata Cocteau in Sagra 1843, p. 25, tab.

FA: | Es una especie rara en esta isla. La menciono por la auto- ridad de la obra de la Sagra, pues-yo no la he observado aquí; pero tengo un jóven de la isla de Puerto-Rico y no dudo de su existencia en las costas cubanas. Compárese lo dicho en

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la especie precedente sobre la diferencia. En éste las placas superiores del carapacho tienen líneas pardo-rojizas radiadas, que arrancan de la parte posterior de la placa.

Ohelonia imbricata. Carey.

Testudo imbricata Línn. S. N. 12% ed. 1766, p. 350. Chelonia (Caretta) imbricata Cocteau in Sagra 1843, p. 27. Carey Parra Deser. 1787, p. 112, tab. XLL.

Esta especie es la que da las conchas de Carey tan esti- madas, pues éstas son las placas discoidales del carapacho. Su carne no es tan apreciada como la de las Tortugas. Pertenece al subgénero Caretta, que tiene como el Mydas trece placas discoidales; pero difiere por tener sus placas puestas en teja- dillo. No es rara.

Cheloma Caretta. Cola

Testudo Caretta Linn S. N. 12% ed. 1766, p. 3851.

“—— cephalo Fehneider Nat. d. Sch. 1783, p. 303. Caretta cephalo Merrem Tent. Syst. Amph. 1820, p. 18. Chelonia virgata Wagl. Desc. et Icon. 1833, tab XXIX.

S (Caouama) cephalo Cocteau in Sagra, 1843, p. 31. Caguama Parrá Descr. 1787, p. 112, tab. XLIII.

La Caguama alcanza mayor tamaño que los otros quelonios y su cabeza es en proporcion mayor que en las otras especies. La fuerza de sus mandíbulas es admirable, pues he visto que rompiéron una piedra de los arrecifes. Hs la más comun, pero la ménos estimada por su carne, siendo la del macho hasta proscrita, aunque no prohibida. Solamente los huevos, sobre todo los inma- turos, que consisten nada más que en la yema y que se ahuman y secan en el mismo oviducto ó en tripas de puerco, son estimados y buscados.

Se reconoce la especie sin dificultad por tener 15 placas dis- coidales encima del carapacho, y este carácter forma el subgé- nero Caouama.

19) (a)

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GÉNERO SPHARGIS Merrem.

Sphargis coriacea. Tinglado.

Testudo coriacea Linn. S. N. 12* ed. 1766, p. 390.

Esta especie, que es muy rara en las costas de Cuba, aun- que observada en diferentes partes, tanto en la costa setentrio- nal como en la meridional, es muy fácil de reconocer por. no te- ner escamas ó placas encima de su carapacho, sino una piel sola. Se cuentan 5 quillas longitudinales en ambos carapachos y ade- más la quilla formada por el borde. El carapacho superior acaba en punta, que da el aspecto como si tuviera el animal dos rabos. Se encuentra esta especie no solamente en estos mares, sino tam- bien en las costas del Brasil y principalmente en el Mediterrá- neo. Segun los autores puede llegar á mayor tamaño que las Che- lonias.. Ignoro si se come la carne.

ORDEN 11.—SAURII.—SAURIOS.

Cuvier dividió este Orden en cinco Familias, de las cuales cuatro se encuentran en la Isla de Cuba, siendo la quinta Cha- maleones, propia del Mundo antiguo. He admitido dos más, que son las Familias Lacertini y Amphisbaenae, imitando respecto á la primera á Cocteau, pero separando la segunda de los Ofidios, donde la tiene Cocteau, fundándome en consideraciones anató- micas. —Hste Orden es el que se parece en sus formas y construc- cion, más que los otros, á los Mamíferos,

FAMILIA CROCODILINI.

Esta familia consta de 3 géneros: Gavialis, Alligator y Cro- codilus. De éstos existe solamente el último en la Isla de Cuba.

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Los caractéres de ellos son tan conocidos que no necesito indi- carlos.

Género UrocoDILUS (Laurenti) Cuv.

Dos especies de este género posee la Isla de Cuba.

Antes de tratar de cada una por separado, debo aclarar una equivocación en los nombres valgares usados en los autores án- tes de mi Catálogo en el Repertorio, pues allí he indicado ya el error, y lo mismo en las últimas ediciones del Diccionario de Voces Cubanas publicado por D. Estéban Pichardo. Creo que la equivocación tiene su orígen en una indicacion dada por el Ba- ron von Humboldt. Cocteau en la obra de la Sagra cita las pa- “labras publicadas por el Baron: “el uno bajo el nombre de Cai- man, el otro lleva el nombre de Crocodilo, ó como vulgarmente se dice en español, Cocodrilo. Nos han asegurado que éste era más ágil, más alto, con el hocico mucho más puntiagudo que los Caimanes, y que jamas se mezcla con ellos; que además era muy valiente. Miéntras que los animales que denominan exclu- sivamente Caimanes son tan tímidos que no recela uno de bañar- se en los parajes mismos donde se hallan en gran número.”

Encuentro exactas estas noticias, si se suprimen las palabras “con el hocico mucho más puntiagudo que los Caimanes.” Y co- mo estas palabras se refieren á la especie Crocodilus acutus, ha-' brá puesto Cocteau á esta especie e) nombre vulgar de Cocodri- lo; y. acaso fiado en esto habrá puesto D. Estéban Pichardo en las primeras ediciones de su Diccionario de Voces Cubanas los nombres vulgares trocados. Explicaré mis razones. Humboldt dice: “éste era más ágil, más alto,” hablando del Cocodrilo, y

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así es la verdad, pues he tenido durante muchísimos «años en el mismo corral, en un tanque con agua, dos Cocodrilos y un Cai- man y he podido observarlos muy bien. El Cocodrilo camina con las patas en una posicion tal que el vientre no toca al suelo; el Caiman camina con el vientre no separado del suelo, y esto da más agilidad al Cocodrilo y lo eleva más. Dice tambien: “que además era muy valiente,” lo que tambien apruebo, pues mi

A pepa

Caiman era mucho mayor que los Cocodrilos y con todo huia de los Cocodrilos cuando yo les daba carne, y era menester dar pri- mero á éstos y luégo al Caiman. Si el Caiman estaba en el agua, salia al momento en cuanto entraba un Cocodrilo.—Dice tam- bien: “que jamas se mezcla con ellos,” lo que tambien apruebo, pues en la misma Ciénaga de Zapata viven centenares de Coco- drilos y no hay por allí Caimanes, y lo mismo sucede en la Isla de Pinos, como me han asegurado. El Cocodrilo vive en aguas dulces; el Caiman en aguas mezcladas ó salobres en las embo- caduras de los rios, y á veces en lagunas vecinas, aunque tengan ya agua dulce. Así hay varios parajes en la costa de la Isla de Cuba que se llaman Caimaneras. Nombro aquí solamente dos, las más conocidas y que he visitado; la una está en la bahía de Jagua ó sea de Cienfuegos, y la otra en la bahía de Guantánamo. Y ya que trato de las dos especies en comparacion, indi- caré aquí la diferencia más segura, pues la diferencia del hocico más ó ménos largo se puede conocer solamente cuan- do se tienen ámbas especies juntas. La diferencia, que vale pa- ra un solo individuo y hasta para un pedazo del cuerpo, es: el Co- codrilo tiene sobre el lomo 6 hileras de escuditos aquillados, per- fectas; el Caiman solamente 4 y las otras dos son irregulares y esparcidas. El ojo del Cocodrilo es oscuro, como olivado; el del Caiman claro verdoso. El color del cuerpo del Cocodrilo es va- riado de amarillo sobre oscuro; el del Caiman casi unicolor, ceni- ciento verdoso. e

Comparando la obra de la Sagra, se leen datos muy interesan- tes sobre esta familia; pero con todo debo rectificar algunos. Se lee, pág. 40, hácia el fin: “sólo indicarémos que la especie llama- da en el país Cocodrilo (C. acutus) no presenta comunmente 1n- dividuos tan grandes como la denominada Caiman (C. rhombifer), que llega á tener seis y siete piés de longitud, sin atrevernos á explicar la causa, etc.” De un lado se debe cambiar los nombres vulgares, pues he dicho ántes que el Cocodrilo es el Crocodilus rhombifer y el Caiman el €. acutus; por otro lado no se puede averiguar cuál especie crece más, pues esto depende de la edad y estos animales crecen miéntras viven; en tercerlugar, es el tama-

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ño que pueden alcanzar 3 veces la medida indicada por Coctean. Yo he visto (y tengo el cráneo) un Cocodrilo (C. rhombifer) de 163 piés y un Caiman (C. acutus) de 18 piés, y éstos no eran seguramente los mayores individuos.

Luégo dice Cocteau: “Estos dos Crocodilos habitan juntos y mezclados en los mismos parajes, pero haciéndose mutuamente la guerra.” He dicho ántes que no viven en los mismos parajes. Acaso me dirán que se ha matado Vaimanes en el rio Hatigua- níco, que está orillando la Ciénaga de Zapata y que la Ciénaga está llena de Cocodrilos. A éstos contestaré que este rio entra en la bahía de Broa y tiene hácia la boca agua salobre.

En la misma obra se lee, en la pág. 50, una observacion del Sr. de la Sagra, que un individuo de 5. piés estaba en el Jardin Botánico de la Habana, encerrado en un corral hecho de estacas gruesas enterradas como 2 piés, y que el animal abría galerías subterráneas y salia así del corral. Nada diría en contra, pues me han asegurado que los Caimanes (que he podido ob- servar solamente viajando) forman cuevas á las cuales se retiran, si no leyese al fin del artículo que este individuo era un Cro- “codilus rhombifer, cedido al Museo de Historia natural en Paris, pues jamas mis Cocodrilos hicieron una excavación ni la más pequeña, ni los habitantes de la Ciénaga habían visto cuevas de ellos. Los Cocodrilos de la Ciénaga de Zapata se retiran, cuando se retira ó se seca el agua, á lagunas, á los parajes más hondos, ó se esconden en las casimbas ó pocitos naturales dentro de la misma ciénaga.

Cuando las hembras quieren poner sus huevos salen del agua y forman un hoyo ó una fosa en la tierra vecina al agua, ponen los huevos de una vez, y tapan luégo éstos con la tierra sacada. No he podido averiguar en qué tiempo ni en cuánto tiempo ponen, ni cuántos dias necesitan para formarse el em- brion, pero que los huevos necesitan algunas semanas. El Sr. Don Francisco Sauvalle me dió una anidada como de 60 huevos (no á cuál número de huevos puede llegar la postura,) del Caiman, y despues de un largo tiempo quería yo vaciar unos huevos para la coleccion. Al abrir un huevo sonidos dentro.

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Abrí con cuidado y saqué el embrion al parecer maduro para sa- lir del huevo. Lo creí así con más razon, porque el embrion que- ría morderme; pero luego que quedaba una cantidad de yema en un saquito del ombligo. Saqué algunos embriones más para ponerlos en alcohol.—Dos semanas despues, en una mañana, to- dos los huevos estaban rotos, porque los embriones habían na- cido todos al mismo tiempo. Diferían solamente del embrion sacado por la falta del resto de la yema. Entre los huevos hubo dos mucho mayores: Sospechando que contendrían jimaguas, quería yo saber si éstos estaban separados ó acaso unidos. Los abrí con cuidado por una abertura longitudinal para poder guar- dar la cáscara, y saqué los dos embriones perfectamente separa- dos. Los huevos tenian 0,073 por 0,047, 6 0,081 por 0,042 mi- límetros, y los huevos dobles 0,100 por 0,050. Ambas extremi- dades eran iguales, el color es blanco y parece ser de loza. La cáscara muy dura.—El huevo del Cocodrilo de mi coleccion tie- ne 0,078 por 0,052 milímetros.—Los hijos crecen lentamente, pero en proporcion más pronto que los adultos 6 los de mediano tamaño. No tengo apuntes sobre estos crecimientos, pero he cria- do un verdadero Caiman del Mississipi. Lo recibí de mi amigo Poey cuando debía ser recien nacido; pues-lo llevé en una caji- ta vacía de tabaco (de á 100) en 1868, y en cuatro años no te- nía más que como treinta pulgadas. No será de más que yo diga que este animalito era en cierto grado manso, salía del agua á una señal mia para recibir su comida, que consistía en tripas de pollos ó en pedacitos de carne. Por esta mansedumbre cayó en gracia, lo que causó su pérdida, pues me lo robáron.

Ambas especies suelen salir del agua y posarse encima de un tronco, una piedra, ó quedarse en el suelo, para recibir Jos rayos del sol. Las más veces huyen al aproximarse un hombre, echán- dose al agua. Un rato despues se les aparecer á alguna distancia; pero nunca se el cuerpo cuando el animal está en agua honda, sino la parte superior de la cabeza, es decir, desde las ventanas de la nariz hasta detras de las dos elevaciones produ- cidas en ambos lados por la cresta postorbital prolongada hácia atras. Los ojos quedan encima de la superficie del agua. Al aproxi-

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marme, bajaba esta parte visible y se marcaba por el movimien- to de la superficie del agua por donde huía el animal. En la parte de la Ciénaga dando: yo cazaba, no se veían individuos ma- yores de dos y a tres varas; pero en el interior de la Cié- naga, en la laguna nombrada “del Tesoro”, existen individuos de sels varas y áun acaso mayores. El Cscodulo de 16% piés, cuyo cráneo poseo, fué matado en ella,

Hay una diferencia notable entre las dos especies, que con- siste en el olor fuerte á almizcle en el Caiman. Cada vez que yo incomodaba á mi Caiman, se hinchaba y era visible en cada la- do de la garganta un cuerpo cónico que indicaba la presencia de la glándula que esparcía un olor muy fuerte 4 almizcle.—En el * Cocodrilo, en los mios, en los muchísimos matados en la Ciénaga, he notado nunca el olor á almizcle, he visto este cuerpo cónico. No niego que exista la elándula, pero negaré su apariencia externa y el olor.

El vulgo dice que el Cocodrilo y acaso tambien el Caiman lloran como un niño para atraer la atencion. He oido una so- la vez un sonido parecido al mugido ronco de un toro, producido por el macho que yo criaba, y deduzco que este sonido será pro- ducido en el tiempo de los amores. Acaso se podría oirlo muchas veces en la laguna del Tesoro. Una vez tambien el miem- bro del macho en ereccion y de un color acarminado.

Hay otra creencia, y es que estos animales abren la boca para que se llene de moscas y que entónces el animal cierra la boca y traga las moscas. Pero ellos abren la boca cuando estan asoleándose, aunque no haya moscas, y como no tienen lengua no pueden tragar cuerpos tan pequeños.—Creo que cierran la boca más bien porque sienten un cosquilleo y producen así un rui- do por el golpe, como una palmada.

Cuando cogen un animal pequeño ó un pedazo de carne chico, lo tragan en seguida, pero si es grande lo sujetan y lo sa- cuden, lo que á veces causa el desprendimiento de un pedazo, que entónces tragan, y siguen lo mismo con el resto. En el caso contrario dejan llegar el cuerpo á la putrefaccion y más fácil desprendimiento de los pedazos. Es de notar que estos animales no

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mascan, ni pueden cortar pedazos con los dientes, que les sirven más bien para la sujecion de su presa y para arrancar por la contorsion un pedazo así sujeto de la presa, como se saca un clavo de la madera con una tenaza. He visto muchísimas veces, que cuando yo daba pedazos algo grandes de carne á mis Coco- drilos y se quedaba una parte fuera de los dientes, el otro individuo agarraba esta parte, y torciendo su cuerpo sacaba el pedazo de la boca del otro. Debo mencionar tambien que si el animal que sirve de presa es grande, lo sumergen y lo matan - así, v. g. cuando cogen un perro, un lechon. Hay ejemplos de que han matado personas. Citaré un caso que me contó el conocido ingeniero Don Helvecio Lanier. Durante su permanencia en la Isla de Pinos y en la poblacion de Nueva-Grerona, uno de los cata- lanes allí deportados como prisionero de guerra se bañó en el rio sin hacer caso de los consejos, pues había en el rio un Caiman grande. Fué hecho presa por el Caiman y sumergido. Los otros deportados, para vengar la muerte del compañero, pudieron coger al Caiman con trampa y querían despedazarle en seguida; pero á ruego del Sr. Lanier permitiéron que este sacase primero la piel para disecarla y luego despedazaron el tronco. Cocodrilos ó Caimanes de tres varas no son aún temibles para el hombre; siempre me he metido en las lagunas, á veces con el agua al pe- cho, y en lugar de atacarme huyeron.

He experimentado que más facil es destruirlos con mu- nicion, aunque sea de mediano tamaño, que con bala, pues si la bala no llega en ángulo recto al cuerpo, es rechazada por la elasticidad del tegumento duro del cuerpo superior, porque como he manifestado, está debajo de la superficie del agua la parte blan- da del vientre. Digo que mejor es tirarle con municiones, apun- tando al intermedio de los ojos, pues la municion se dispersa un poco y así una ó más municiones llegan á los ojos y por la órbita acaso á los sesos. Despues del tiro el Cocodrilo se revuelca y po- cos momentos despues queda tan cansado que se deja coger por la punta del rabo y arrastrar á. tierra, Ó si no se quiere aprove- char la manteca y el cuero, matar sin gran resistencia. El Co- codrilo, arrastrado así, no se dirige contra su enemigo, sino trata

E E IC

de huir, pero es menester no quedarse parado para no darle lugar á defenderse. Todos los Cocodrilos á los cuales he tirado han sido matados por mí.—Los que cogen los Cocodrilos con lazo deben tener cuidado de que la soga ó cuero deésteno se halleen direccion trans- versa, pues el Cocodrilo cogido da vueltas prontas y enredaría así la soga en su cuerpo, llegando al fin la mano del hombre cerca de la cabeza y en peligro de ser mordida. Es pues menes- ter tener la soga en la direccion longitudinal del cuerpo. Si se deja amarrado el preso por mucho tiempo, la soga puede ser destorci- da por la revuelta, si aquél la efectúa en sentido contrario á las vueltas de la soga, como ha sucedido cuando puse un Coco- drilo grande, que yo quería llevar vivo, amarrado en una laguna, atando la punta de la soga á la rama de un árbol más ele- vado que el agua. A los pocos dias, encontré la soga des- torcida y el Cocodrilo huido.—Otro modo de matar Cocodrilos es ir hácia ellos como lo hacen los monteros de la Cié- naga, con el machete en la mano derecha y el sombrero en la izquierda; se menea algo el sombrero al caminar, sin mayores movimientos del cuerpo; el Cocodrilo ve el sombrero, y cuando se lanza á cogerlo, se tira el machete al traves de su pescuezo, éste es cortado hasta cierta profundidad, y como resulta dividida la médula espinal, queda el Cocodrilo imposibilitado para la de- fensa. Lo único que el hombre evita son los golpes que da el Cocodrilo con el rabo, aún despues de matado, pues es sabi- do que los Reptiles mutilados viven todavía algun tiempo, se- manas y hasta meses. Un ejemplo de esto he observado en mi cuarto. Como á la una de la tarde maté un Cocodrilo traido de la Ciénaga de Zapata para disecarlo: desollé pronto el cuerpo, dejando como es menester la cabeza en la piel; como á las 6 de la tarde empecé á limpiar la cabeza de su carne, y tenía las dos manos dentro de la boca del animal para separar la piel de ella, cuando al tocar con el instrumento un nervio, hubo contraccion de las mandíbulas y fué menester poner un palo para evitar la contraccion.—Para cogerlos con un lazo en el agua, se pone den- “tro el lazo y amarrado con él un pedazo de carne que nada, un

pedazo de bófes ó un ave muerta. El Cocodrilo agarra la car- 4

SE E

nada, y como es algo grande, la sacude y cierra así el lazo alrededor de la mandíbula. Si el lazo está hecho de una tira de majagua sin torcerla, es preferible, pues penetra mejor entre los dientes sin resbalar.

Hay otro modo de cogerlo cuando sube á tierra en el lugar acostumbrado, y es con un lazo fijado en la punta de un cuje fuerte que está con la base bien firme en el suelo. Se baja el euje con fuerza y se arma la trampa que por sujeta al cuje en la posicion forzada. El Cocodrilo «al tocar la trampa queda en- lazado; y como el cuje está suelto, al enderezarse se lleva el la- zo y la presa al aire, y la ahorca.

Se usa de las dos especies la manteca para la curacion de algunas enfermedades del caballo; la parte de la piel, que no tiene placas mayores, para curtirla y emplearla para zapatos y chacualas; el miembro del macho para la cura del pasmo, pues se atribuye á los polvos de la “virtud,” como lo llaman, cua- lidades antiespasmódicas; se usan los colmillos de los individuos grandes para mecheros en los trastes de hacer candela, adornan- do el borde del colmillo con las piezas necesarias de plata ú oro, ó estaño; y, en fin, los dientes chicos para colgarlos en el cuello ó muñeca de los niños, creyéndose que facilitan la denticion.

Debo mencionar tambien que estos animales pueden vivir muchísimo tiempo sin comer ni beber. Esto me lo probó un Co- codrilo pequeño, como de 4 de vara, que me mandó mi amigo Poey en los primeros dias de un mes de Febrero. El individuo estaba amarrado encima de una tabla y tenía la boca cerrada. Poseía yo entónces un Cocodrilo grande y temí poner junto con éste el chico. Confieso mi crueldad, pues dejé el animalito en el mismo estado en que lo recibí, sin darle comida, ni bebida, ni baño, hasta mediados de Julio, y entónces lo solté junto con el mayor, porque no había podido formar otro corral para el chico. No he notado debilidad en él. En este caso el individuo mayor no hizo daño al menor; pero en otra ocasion se comió un individuo grande á uno chico, tragándoselo entero, empezando por la ca- beza.

La gente pobre corta en la Ciénaga el rabo de los Coco-

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drilos recien matados, para comer la carne; y yo mismo, con mi amigo el botánico Mr. Wright, quise probarla. La carne fué arreglada del modo que se compone la carne de Langosta y nos pareció buena. Advierto que la carne de un individuo grande puede ser de mala calidad y la de un Caiman de malísima por el olor almizcleño.— Fl Sr. Poey puso una nota en la pág. 106 del tomo II del Repertorio, donde está mi artículo «Revista y Catálogo de los Reptiles Cubanos,» diciendo que ha encontrado la carne del rabo desagradable por el almizcle que conserva. Acaso probó mi amigo de un rabo de Caiman, y no de un Co- codrilo.

Es general la creencia de que los Crocodílidos no pueden coger á las personas ni á los animales si éstos corren en zigzag ó con cambios repentinos-de direccion, porque se dice que no pueden encorvar el cuerpo. Esto es enteramente falso, pues ellos pueden por un solo movimiento cambiar enteramente de di- reccion, quedando la cabeza donde estaba el rabo y viceversa. Lo que es verdad, es que no pueden levantarse mucho en di- reccion perpendicular, ni torcer la cabeza sola. El corral en que yo guardaba mis Cocodrilos y Caiman tenía un muro de 4 piés de altura y de él no podian salir los de 2-24 varas de longitud. He dicho que no pueden torcer la cabeza sola; pero pueden muy bien torcer el cuerpo entero y prontamente. Si toco á un indivi- duo en el costado con un palo, no se aleja al lado opuesto como un buey, sino que se dobla del mismo lado del palo.

Cuando nadan no lo efectúan con los piés, sino por movi-- mientos del rabo, como un botero puede navegar movieñdo un solo remo por la popa. Cuando ven una presa cogen la direccion, se sumergen, nadan y aparecen donde está ó estaba la presa. Sabiendo esto los mouteros, dan un paso al lado de la línea den- tro del lugar donde estaban cuando el Cocodrilo ú el Caiman se sumergió, y si éste llega al lugar, le dan el machetazo.ó lo pro- vocan con el sombrero, como he dicho ántes,

Habiendo tratado en lo precedente de las costumbres y otras particularidades de ambas especies en conjunto, falta sola- mente dar la sinonimia y las localidades de cada una.

NOR ed

Crocodalus rhombafer. Cocodrilo.

Crocodilus rhombifer Cuv. Ann. d. Mus. tom. X, p. 51. he (Champses.) rhombifer Merr. Tent. 1820, p. 36.- Cocteau in Sagra 1843, p. 41, tab. IV. Habita las ciénagas con aguas dulces: Ciénaga de Zapata y la en el interior de la isla de Pinos, Segun Cocteau vive tam- bien en Méjico. Abunda en los lugares correspondientes.

Crocodilus americanus. Caiman.

Crocodilus curassavicus eb americanus Seba Locuplet. Thes. rer. natur. 1734 tom. I, p. 162. : ,, AamericanusSchneid. Hist. Amph. fasc. II, 1801 p. 23. , 2eutus Tiedemann. Oppel et Lib. Nat. der Amph. 1817 p. 78 Tab. XIII.

, (Champses) acutus Merr Tent. 1820, p. 37.— Cocteau in Sagra 1843, p. 45 tab. V. He visto ejemplares de esta especie en la boca del rio San Cristóbal en la costa meridional; en el rio Manimaní y en algu- nas lagunas cercanas á la costa setentrional de Vuelta-abajo; en la laguna grande del ingenio Aracas al lado del rio Agabama al Este de Trinidad; en la playa al Norte de Manzanillo; en la ba- hía de Guantánamo; y que los han cogido en las bocas de los rios en la Isla de Pinos, en la bahía de Cienfuegos, en las hocas de los rios Basa y Jatibonico del Sur, en Batabanó etc. Se en- cuentra tambien en las islas Caimanes al Sur de esta isla, en Jamaica, en la isla de Santo Domingo, en la isla Trinidad, en el rio Magdalena y en el Orincco, etc. -En la obra de la Sagra se lee en la página 40 (mitad): «abundan en la Hanábana en la eran ciénaga de Zapata»; lo que yo niego, pues allí es el Coco- drilo abundantísimo y ningun montero ha visto jamas un Caiman. El tipo de esta especie es de Santo Domingo. En Puerto Rico no existen estos animales y me admira que Cocteau diga que

esta especie existe tambien en Martinica.

FAMILIA LACERTINI.

De los dos géneros en que se divide la familia, solamente el género Ameiva existe en Cuba, pero no el Monitor.—Una so- la especie representa la familia.

GÉNERO AMEIVA (Edw.) Cuv.

Ámeiwa Aubers. Lagarto.

Ameiva Auberi Cocteau 1n Sagra pág. 51.

a trilineata Gray, Cat. 19 (es una variedad.)

Esta especie se encuentra en sabánas y en terrenos áridos, donde vive en cuevas ó debajo de piedras, palos ú otros objetos. Se alimenta de Insectos. No se puede desconocerla, pues lleva su largo rabo tendido y no enroscado como es el caso en las es- pecies siguientes, que viven en parajes iguales y no tienen los dedos dilatados debajo de la -antepenúltima falange, como Jos tienen las Lagartijas ó Anolis. Cocteau en la obra de la Sagra dice: «La especie de Ameiva que se encuentra en Cuba se halla tambien en otras Antillas y existe quizas en el Continente ve- cino.» Pongo esta nota en duda, pues sospecho que en el tiempo en que se publicó (1843) acaso no se conocían las diferen- cias de las especies. En la Monografía de este género, es- crita en 1862 por Mr. Cope, hay veinte especies y de ellas hay siete en las Antillas, una en las Bahamas y las demas en el Con- tinente. Cope da como patria para nuestra especie solamente la isla de Cuba. Añado que existe en ambos departamentos y en la isla de Pinos.

Un ejemplar jóven tenía el colorido siguiente:

El color general es pardo, el hocico ocráceo—rojo, pálido. Los párpados son amarillos. Hay sobre el dorso una faja inter- media que empieza encima del occipucio con un color ocráceo. Este color se cambia en dorado cuando toca á las escamitas del

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pescuezo; y más y más en blanco desde la mitad del lomo hasta la base del rabo. Hay otras dos líneas doradas; la una empieza sobre el ojo, y la otra sobre el oido: ámbas corren hasta encima del muslo, incluyendo una faja ancha negra con manchitas de color acanelado más ó ménos marcadas. Debajo de la inferior se ve aún un color moreno; pero éste pasa poco á poco á ceniciento morado con vermiculaciones negruzcas, y en las escamas ventra- les sin estas vermiculaciones. Las extremidades tienen por en- cima vermiculaciones pajizas en fondo negruzco. Las escamas grandes de las extremidades y su parte inferior son ceni- ciento-moradas. Rabo de un lindo azul claro. La faja negra del lado del cuerpo se prolonga por los lados del rabo, y en la base se ve una corta faja blancuzca ó pajiza, que nace en el filo pos- terior del muslo, y que, bácia abajo y por corto trecho, está bor- dada de negro. El rabo es por debajo azul, pero su base es más cenicienta y clara. El cuerpo es lustroso, el rábo mate.

FAMILIA IGUANOIDEL.

En esta familia se han establecido dos divisiones. Los Agámidos faltan en esta isla; pero de los Iguánidos existen al- gunos géneros.

GÉweERO LerocepHaLUs Gray (Holotropis Dum. et Bibr.)

Las especies de este género viven en sabánas y en parajes estériles, faltando enteramente en los cultivados. Se distinguen á primera vista por el modo de llevar su rabo enroscado en espiral, como lo hacen ciertos perros, meneándolo principalmente por la punta. Corren pronto y por intervalos se detienen. No trepan árboles, sino suben encima de piedras ó troncos de poca altura para exponerse al sol; y en peligro, ópara descansar, entran en cuevilas ó se esconden debajo de piedras ú otros cuerpos. Con dificultad se las puede coger con lacitos, pues son muy ariscas, Su alimento consiste en insectos,

31.

LEeocephalus carinatus.—Iguana/llamada ántes (en la Ha- bana Iguana de los fosos); Caguayo (en Ba- yamo.)

Leiocephalus carinatus Gray Phil. Mag. 1837, p. 208.

Holotropis microlophus Dum. et Bibron, Erp. gen. €, IV,

p. 264. x y Cocteau in Sagra 1843, p. 56.

He observado esta especie en los fosos antiguos de la Ha- bana y en la vecindad del mar de dicha ciudad hasta la playa de Marianao; en la misma costa entre Matánzas y Punta de Ma- ya hasta Camarioca; pero tambien en el interior de la isla, v. g. en barrancos al Jado del rio Bayamo. Es la especie mayor de las cuatro cubanas de este género y la que tiene las quillas de las escamas más pronunciadas,

Aunque Mr. Cocteau haya dado una descripcion exacta de la coloración del adulto y del jóven, copiaré la descripcion hecha por de un ejemplar vivo. |

El ojo es muy oscuro; una línea muy fina amarilla forma un borde de la pupila. El color general del cuerpo en la parte superior es pardo-olivado, claro, más olivado en la cabeza. Se ven algunas fajas no bien marcadas, oscuras, transversales sobre el lomo y las patas, pero más marcadas y más oscuras sobre el rabo. Las fajas del dorso se cambian en los lados en unas man- chitas. En la garganta se ven manchitas negruzcas en un fondo blancuzco; las escamas en el borde de las mandíbulas son olivadas con el centro pajizo. Las partes inferiores del cuerpo y del rabo son pálidas, verdosas; éste, hácia su extremidad, más y más blancuzco.

¿ Letocephalus vttatus. Bayoya. olor erocephalus vittatus Hallow. Proc. Acad. Phul. drcrisptiate, ,, Cope Proc. Acad. Phil. 1862, p. 184. Existe esta especie en varios parajes; no solamente en la costa, sino tambien en los acantilados de las montañas. En los

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terrenos cercanos al mar de Cárdenas no es rara. Copio dos des- cripciones tomadas de individuos vivos.

Cabeza porsencima parda, cuerpo por encima ceniciento par- do (y éste, hasta entre las extremidades posteriores, más cenicien- to y despues más pardo,) en fajas transversales en parte in- terrumpidas, morenas, hácia detras bordadas de pálido-rojizo-par- das, que se pierden más y más hácia la punta del rabo. Las es- camas en la quilla del lomo son en la base negras; en la punta, pálido-rojizo-pardas. La faja blanca superciliar se continúa en una faja lateral que en el pescuezo es la más ancha y se pierde á la mitad del cuerpo, poniéndose cada vez más parda. Debajo de esta faja hay una ancha, morena desde el ojo hasta el muslo, que tiene en el lado del vientre algunas manchitas verdoso-blan- cas. Debajo de ésta existe una tercera, blanca, que empieza des- de la ventana de la nariz, se ensancha en la mejilla y en el cuello y se pierde con la faja anterior. Debajo de esta faja blanca exis- te una negruzea que pasa por el color pálido-violado-pardo al blanco sucio; pero que es variada con escamitas verdoso-blancas y violado-blancas. El borde de la mandíbula inferior y la gar- ganta es variado de dibujos negruzcos. Las escamas mayores de las patas son en la base negras, en el borde pálido-rojizo-pardas, las de los dedos pálido-pardas. La parte inferior del rabo es algo más rojiza que las otras partes inferiores.

Otro individuo difería en algo; v. g. las fajas transversales morenas están solamente indicadas. Las escamas de la quilla dorsal son en la base pardas, en la punta rojizo-blancas. No existe la ceja blanca, y la faja parda se extiende solamente des- de el ojo hasta el omóplato y es variada por algunas escamas blancuzcas. Debajo de ésta es la faja rojiza, luégo verdoso-blan- ca, que nace delante de los ojos, pasa sobre el oído y se extiende igualmente hasta el omóplato. Los lados del cuerpo son pálidos, violado-pardos con escamitas puestas casi en hileras transversa- les de color de ladrillo con una manchita negra central, y otras de un color verdemar que forman sobre la articulacion del mus- lo cortas líneas longitudinales. Aquí tienen las escamas las más veces en un lado de la quilla un color de ladrillo con punto cen-

tral negro, y el otro de color general, Las escamas alrededor de la boca son verdoso-cenicientas con el centro blanco. Las partes inferiores pálido-rojizo-cenicientas. Las escamas de la garganta con estría longitudinal ó borde negruzco; muchas, sin embargo, son como las escamas del pecho rojizas; lo mismo el borde de las es- camas mmédias ventrales, pero más pálido. Las hileras trans- versales de las escamas, de un color verdemar, se extienden por partes hasta sobre el vientre. La parte superior de los brazos es del color del lomo, la parte interior blanco-sucio con algunas manchitas negras. La parte superior del rabo, desde la base vio- lado-gris, tiene una manchita negruzca en el lado de la mayor parte de las escamas. Las escamas de la quilla dorsal son en la base aplomadas, en la punta rojizo-pardas; desde la mitad tiene el rabo solamente un color oscuro violado-pardo, que está inte- rrumpido por fajitas longitudinales pálidas, rojizo-pardas. La parte inferior del rabo es al principio violado-gris con algunas mitades de escamas blancuzcas, pero desde la mitad más roj1zo- blancas. Patas posteriores, base del rabo (tanto por encima como por debajo) y piés con algunas manchitas blancuzcas. Las plan- tas de todos los piés son grises.

Leiocephalus macropus. No conozco el nombre vulgar.

Lejocephalus imacropus Cope Proc. Acad. Plui. 1862, p. 184.

La he observado O en la montaña cerca de Guisa en la jurisdiccion de Bayamo, y el tipo fué cogido en la montaña de Guantánamo por mi amigo Mr. Wright, benemérito por sus investigaciones botánicas en Cuba.

El colorido de mi ejemplar, cuando estaba vivo, era: Ojos tan oscuros que no se ve el color del íris. Color general cenicien- to-pardusco claro; la primera mitad del rabo, tanto por encima como por debajo, es más amarillenta. Encima de Ja cabeza hay muchos puntitos negros sin órden, y encima del lomo algunos. Entre las ale es anteriores hay en el medio ade dorso

una mancha gemela negra, y entre las posteriores otra separada 5

E ad PESE

en dos. Una faja ancha blanca se extiende debajo del ojo por el oido hasta el brazo. Del ojo nace, por encima de esta faja, una ancha negruzca que palidece detras del sobaco y finaliza en el rabo. En éste hay algunas fajas transversas oscuras; la punta es blanca por debajo; la garganta es rojiza; la parte inferior del cuerpo y de las extremidades amarillenta. :

Lerocephalus raviceps. No conozco su nombre vulgar:

Leiocephalus raviceps Cope Proc. Acad. Phil. 1862, p. 183.

No he observado esta especie, que fué encontrada tambien por Mr. Wright en la montaña de Guantánamo,

Aunque he dicho en la pág. 5, que no copiaría las descrip- ciones hechas por los autores, creo conveniente traducir la des- eripcion del colorido de esta especie dada por Mr. Cope: Por encima amarillento-pardo con algunas líneas cortas, angostas, longitudinales negras, que á veces forman una línea doble de muchas dorsales. Una faja oscura se extiende desde el ojo hasta la ingle, la que se debilita con la edad y está bordada hácia abajo con una faja amarilla, algo ancha y permanente. Por de- bajo es amarillenta, la parte inferior de los artículos y del abdó- men, y los lados hasta donde llegan las mandíbulas variada con escamas amarillos (blancas por el alcohol.) Rabo cruzado por fajas transversas pardas. Parte superior de la cabeza pálido- amarillento-parda.

Las tres últimas especies llegan solamente á 3 del tamaño de la primera; es decir, un individuo de L. vittatus tenía ocho y media pulgadas, de L, macropus siete pulgadas y el tamaño 1n- dicado para L. raviceps es de siete y media pulgadas. |

El verdadero carácter distintivo en estos Reptiles consiste en el número ó forma de las escamas, principalmente de las de la cabeza; pero la indicacion no entra en el plan de esta contri- bucion,

GÉNERO OYCLURA HARL. COyelura carmata. Iguana.

Oyclura carinata Harlan Journ. of the Acad. Phil. IV, p. 242,

tab. XV. E pes Gray et nubila Gray, Anim. Kingdom by Gr 1831 <p139 a Harlani Dum. et Bibr. Erp. gén. IV, p. 218,1837, «Iguana (Cyclura) Harlani Coct. in Sagra, 1843, p. 64. tab, VIII.

Esta especie vive en varios cayos y en las costas de la isla de Cuba y de la isla de Pinos; pero es hoy una especie rara, aun- que antiguamente fuese comun y llevada á los mercados, siendo su carne estimada como excelente manjar. La he observado en algunos cayos cercanos á la ciudad de Cárdenas, en la costa de San Juan de los Perros y en la isla de Pinos. En los cayos vivía en cuevas hechas en la arena amontonada por el viento, y allí se podía cogerla, removiendo la arena donde formó su cueva. Lle- gando al animal, se debía primero asegurarlo y luégo remover la arena que había caido sobre ella por la resistencia que había hecho. Al principio la Iguana se ¡uflaba y presentaba un aspecto feroz; pero luégo recobraba su forma natural y se dejaba casi amansar, pues he tenido dos que pronto tomaban de mi mano tomates cimarrones y otras fruticas, ó carne picada; y se deja- ban rascar la cabeza sin resistencia. Como los dientes son pe- queños; no son muy temibles, y su mordida es más bien una apretadura. |

Si la Iguana vive en la costa, entra porel menor peligro en las hendiduras de las piedras y está allí segura. Solamente á tiro, ó con lazos puestos delante de su escondrijo, se puede conseguirla.

La Iguana llega á un tamaño respetable. En la obra de la Sagra se da el tamaño del individuo descrito, cinco piés cuatro pulgadas 93 líneas. Tengo uno en mi coleccion de casi cinco

Ay

piés. En este individuo he podido observar la vitalidad prolon- gada, pues corté el corazon, poniéudolo encima de un trapo hú- medo y tapado con un platillo. Despues de seis horas, aún se podían ver los latidos. La piel de la Iguana ha sido empleada, lo mismo que la de las especies de la América meridional, para forrar estuches, cajitas etc. ,

GÉNERO AnNoLIs (Daud.) Cuv.

Las especies de este género tienen por carácter distintivo un disco ancho debajo del artículo antepenúltimo de los dedos, con laminillas transversas, con cuyo auxilio pueden adherirse á hojas, troncos lisos y hasta á los vidrios planos de las ventanas. Además tienen sus uñas encorvadas y muy puntiagudas. Algunas tienen un papo debajo de la garganta, que por lo regular no es vi- sible, pero que en ciertos afectos, v.g. cólera ó amor, es extendido por un cartílago alargado, presentando entónces la forma de una vela extendida á lo largo de la garganta. La piel extendida pre- senta entónces colores vivos, unas veces blanco, ó rosado ó ana- ranjado, principalmente visto el papo de lado, con la luz más fuerte en el lado opuesto. Otras especies carecen del papo extensible, Unas viven siempre en los bosques, otras llegan hasta las pobla- ciones y sus jardines; las unas viven más en árboles, las otras más en el suelo ó en vegetacion baja, y una especie prefiere la, orilla de arroyos y sabe zabullir para esconderse en el fondo del rio por algunos minutos. Por estas razones debo indicar en cada especie el modo de vivir. Hay otra particularidad en algunas especies, que es el cambio casi repentino del color segun los afec- Am=

bos sexos difieren á veces tanto, que se podría tomarlos por dos:

tos ó el miedo, algo parecido á los Chamaeleo de Europa.

especies, no solamente por el colorido, sino tambien por una es-

) pecie de cresta que se aumenta en el tiempo de los amores en el macho.—Ninguna especie es dañina; al contrario son útiles para

la destruccion de muchísimos insectos, y el vulgo está en un error

grande, creyendo que ciertos pájaros que se alimentan de lagar- tijas sean útiles por esta razon. Paso á la enumeración de las especies:

Anolts equestris, Camaleon.

Anolis equestris Merrem Tent. syst. amph. 1820. p.45, Nr. 9. É e Cocteau in Sagra, 1843, p. 73, tab. IX,

Es una especie comun y se la encuentra no solamente en los bosques sino tambien en los jardines de las poblaciones. Es la es- pecie mayor de las cubanas y puede alcanzar un tamaño de dos piés. En esta especie se nota mejor el cambio de color y se pue- den ver individuos casi amarillos que en ménos de un minuto pueden pasar por el verde hermoso á olivado, si se encuentran presos ó por otro motivo. El vuleo cree que puede cambiar el «color segun el del lugar donde está; pero esto es un error, pues si está en un tronco de palma, que es más ó ménos ceniciento, no puede ponerse ceniciento; y si se han visto Camaleones cenicien- tos, eran individuos de la especie siguiente. Muchas personas del campo creen que una mordida da calentura. sta creencia es tambien infundada, pues me han mordido muchas veces y como los dientes no son largos, ni afilados, no me hirieron, sino apre- taron solamente. Muchas veces está el Camaleon posado en una rama ó en un tronco con la cabeza para abajo y el rabo hácia arriba, acechando mariposas ú otros insectos, y cuando éstas se posan cerca, ó cuando el Camaleon se ha aproximado como lo efectúa un Gato delante de un Raton, de repente salta y agarra al insecto con la boca. He visto á un Camaleon que habia cogido una rana; ésta chillaba, se hinchaba, pero todo en balde. Come tambien fruticas. La cabeza es por encima aplastada; entre la ceja y la nariz hay una quilla roma y el intermedio está muy curiosamente esculpido. A' lo largo del lomo hay una hilera de espinas membranosas blandas, y éstas van disminuyendo en su tamaño encima del rabo, así,es que hácia la punta han desapa- recido. Daré la descripcion de varios coloridos del mismo indi-

pi. US -

viduo:—I. Cuerpo por encima de un hermoso verde, el vientre más pálido; una raya longitudinal humeral amarillo-verdosa; dorso y vientre separados por una raya blanca. La membrana del papo es rojizo-blanca, vista á la luz roja; pero sus escamitas per- manecen con el color del cuerpo; tubérculos ó placa del vértice á la nuca pálidos, amarillos. Algunas escamas del rabo parduscas y lo mismo algunas fajas de las patas. —II.- Escamas de las par- tes superiores del cuerpo negras con viso al verde, de las inferio- res pardo-violadas. Por encima del muslo y las otras partes de las patas hay fajas transversas más oscuras. Las escamas pardas del rabo son como en el I, lo mismo la placa de la cabeza, la ra- ya lateral blanca y el color de la garganta. La membrana del dorso-es verde entre las escamas, la del vientre blancuzca. La ra- ya humeral no existe y en su lugar hay rayas negruzcas en las orillas del sitio donde suele estar la raya amarilla. —ITT. Como el II, pero todas las escamas pardas. Los lugares pálidos, con excepcion de la placa de la cabeza, faltan ó son poco visibles.— IV. Como el III, pero en lugar del color pardo de las escamas, se ve un color violado-negro.—V. Como el IV, pero con un viso verdoso.

Los jóvenes aún no tienen la placa tuberculosa de la cabe- za. El color es verde, por debajo blancuzco: la cabeza tiene un viso azuloso; el lomo es pardusco; todo el cuerpo con dibujos verdes undulados. Las manos son pardusco—blancas con fajitas negruzcas. Sobre la línea dorsal, principalmente sobre el rabo, hay algunos puntos blancos.

Esta especie difiere de la siguiente á primera vista, ya por las escamas de la parte superior y lateral del cuerpo, más ó mé- nos cuadradas é iguales entre sí, miéntras en la especie siguiente son redondeadas, ya por su diferente tamaño, unas grandes en- tre otras chicas. En el colorido hay tambien una diferencia y en las costumbres, pues esta especie es arisca y difícil de coger, miéntras la otra es boba y fácil de coger.

eo pd:

, Anolis Fernandinae. Camaleon.

Chamaeleolis Fernandinae Cocteau in Sagra, 1843, p. 90,

tab. XV.

Esta especie es rara y la he encontrado solamente en bos- ques. No llega al tamaño de la especie precedente. La tengo de catorce pulgadas de largo. Esta tiene un color desde ceniciento claro hasta un ceniciento-verdoso, oscuro, segun sus afecciones. Las más veces este Camaleon se deja coger por un movimiento pronto del brazo, sin haber probado á huir. Sujeto por el pescue- zo, abre la boca como la especie precedente y se ve entónces su lengua carnosa. La cabeza es, en proporcion al cuerpo, mucho mayor que en el A. equestris. Copio la descripcion del colorido, tomada de un individuo vivo en dos coloraciones.—I. Porencima verdoso—ceniciento, el cútis entre las escamas negruzco. En los lados del cuerpo se notan estrías oscuras, desde el medio obli- cuas hácia atras y abajo, donde son más oscuras, lo que se nota más por ser las partes inferiores blancuzcas y por finalizar estas estrías sobre un fondo blanco. Además, se extienden rayas ne- gruzcas en forma de radios desde el ojo, siendo la que tira á la nuca la más larga. Sobre el lomo se ven algunas manchas transversales negruzcas y lo mismo sobre el rabo, formando allí anillos. Sobre el hombro se ve una raya longitudinal oscura. Piés y dedos con fajas transversas oscuras. - Papo gular, visto á la luz en su parte inferior, rojizo y además con rayitas negruz- cas, las que hácia la boca forman manchas.—IT. Blanco-ceni- ciento con viso amarillento. Los colores oscuros del I son pálidos y cenicientos y apénas notables. Las rayas en forma de radios son más pronunciadas.

He indicado en la especie precedente las diferencias entre las dos especies; pero falta indicar aquí la diferencia establecida entre ésta y la especie siguiente que es:

A

- Amolis porcus. Sin duda tambien Camaleon. $

Chamaeleolis porcus Cope Proc. Acad. Phil. 1864, p. 168.

No heobservado esta especie. Mr. Cope la recibió de la isla de Cuba por Mr. Gawin Watson, pero no indica la localidad donde fué cogida.

Mr. Cope indica en su descripcion várias diferencias del Anolis Fernandinae y aquí anotaré los caractéres establecidos: La altura desde el borde de la ceja hasta el borde de la mandí- bula entra 2% veces en la longitud desde el fin del hocico al fin del casco, y en el A. Fernandinae entra 33 veces; —la anchura del hocico en el medio entra 23 veces en la longitud desde su fin al borde posterior de la órbita y en el A. Fernandimae 3 ve- ces; además, está su casco más de repente dirigido hácia arriba. Las escamas del abdómen son tubulares, mayores que en el A. Fernandinae. Las escamas dorsales son grandes; casi cuadra- das, en 17 hileras transversas desde el sobaco hasta la ingle, y

28 en el A. Fernandinae.

Anolis vermiculalus. Lagartija.

Anolis vermiculatus Cocteau in Sagra, 1843, p. 76, tab. X (el macho.)

He observado á esta especie solamente en las orillas de al- guuos rios de la parte occidental de la Isla, v.g. en el nacimiento del rio Taco-taco y del rio de Santa Oruz. Allí estaba en los troncos y ramas de árboles y palmas acechando insectos, y en peligro saltaba al agua y se escondia en el fondo debajo de pie- dras ó raices. Me he quedado observando á un individuo y he visto que permanecía varios minutos en el fondo sin poder respi- rar. Es imposible coger una con la mano, y el modo de capturar- la es con auxilio de un anzuelo pequeño, en el cual se na puesto un insecto v.g. un Agrion. Se deja colgado este anzuelo con un hilo largo en la punta de una varita y se airima el insecto al Anolis. Este traga el insecto y queda preso. Esta especie ofrece

o

una diferencia muy grande sexual. La obra de la Sagra tiene solamente el macho. 7

La descripcion, tomada de ambos sexos vivos, es:

G Ojo con íris azul. Vértice olivado-pardo. Encima de la línea intermedia de la cabeza hay puntos dorados. Occipucio con una mancha redonda blancuzca. La parte superior del pescuezo, cuerpo y rabo, los que son olivados, y los lados del cuerpo, que tienen un color verde-azuloso (como cardenillo), son variados con

dibujos negros. Encima del rabo se ven varias fajas transversas

de un tinte más oscuro. Los párpados, un borde dela mandíbula superior (éste anchamente). y toda la mandíbula inferior olivado- anaranjados. Garganta y vientre del mismo color más pálido. Extremidades por encima olivado-pardas, claras; por debajo como el vientre. En la parte posterior del muslo se ven dibujos negros. Los dedos son más verdoso-azules con manchas olivado-pardas encima de las articulaciones. La parte de la oreja y una fajita entre la nariz y el ojo son ceniciento-pardas, mates.

O Ojo con íris azul. Vértice olivado-pardo, prinejpalmente olivado encima de los-ojos. Oceipucio pardo y en el centro una mancha redonda blanca, con una faja pajiza, lateral, que hácia atras forma un ángulo, uniéndose casi ámbas. Las manchas, con la del medio, bordadas de un color muy oscuro. A lo largo del lomo y la base del rabo corre una faja clara por delante azulosa,

por detras pardusco-blanca. Los lados y el rabo olivado-pardos

claros, vermiculados de oseuro con manchas oblícuas (de arriba para abajo y atras) negruzcas, la primera encima de la paleta, la quinta encima de la cadera. El rabo tiene como doce bien claras y otras .más apagadas. En cada lado del pescuezo (junto á la cabeza) hay una ó dos manchitas pajizo-verdosas; de la inferior empieza una faja verdosa é interrampida, bien pronunciada encima de la paleta, formada solamente de puntos ó manchitas en el lado del cuerpo y otra vez bien ancha y clara delante delas extremidades posteriores, pasa por encima de éstas y por los lados del rabo con un color pajizo y se pierde poco á poco en el primero á 4 de su longitud. Encima de la raiz del muslo bay una mancha pajiza

que se une con la faja lateral. Extremidades pardo—claras con 6 P 6

DAA

fajas pardas oscuras. Borde de las mandíbulas verdoso, el de las inferiores con fajas verticales oscuras. Partes inferiores verdoso- blancas. Papo gular ocráceo.—Su tamaño puede llegar en elg á 10-11, en la Q á 9 pulgadas. |

El cambio de la coloración consiste en esta especie solamen- te en ser más ó ménos oscura segun los afectos.

Anolis carolimiensas, Lagartia.

Anolis caroliniensis Cuv. R. a., 2% ed. 1829, t II, p. 50. 12 % de ss var. porcatus Gray Cat. 1845, p. 201. Esta especie es una de las más comunes y esparcida sobre toda la Isla de Cuba. Se halla tambien en algunos parajes de los Estados Unidos norte-americanos, como indica su nombre cientí- fico. Vive no solamente en los bosques, sino tambien en el cam- po cultivado y hasta en los jardines de las poblaciones en árbo- les y arbustos. Ambos sexos difieren poco entre enforma y co- loracion. Un macho presentaba la coloracion siguiente: Por encima pálido verdoso-azul con dibujos jeroglíficos de un hermoso verde hasta la mitad del rabo. Por debajo blanco con

un viso verde-azul y con puntos y dibujos cenicientos que se'

unen con los del lomo. La parte inferior del rabo no tiene man- chas. Las patas, principalmente las posteriores, tienen dibujos negruzcos. Delante del ojo, entre el borde de la boca y el borde aquillado lateral de la cabeza, verdemar, y del mismo color es tambien la region entre el oido y el ojo. Ll borde de los párpa- dos es blanco tanto por encima como por debajo el ojo, pero de- tras del ojo negruzco; el borde de la boca es como las partes infe- riores. Papo gular pálido acarminado con escamitas blancas. So- _bre el medio del lomo corre una línea longitudinal violada. Ojo pardo—oscuro; al rededor del íris hay un anillo dorado. ) Este colorido puede variar á más pardo ó más olivado con el borde de los párpados más amarillo ó ferruginoso, tambien con

Cocteau in Sagra, 1843, p. 79, tab. XI. '

A e

manchitas blancas en los flancos y en la base del rabo, con las vermiculaciones anaranjadas en el tronco.

Otro individuo tenía el colorido siguente:

Cabeza y nuca de color azul-marino con dibujos negruzcos. Una faja más negra detras del oido. Una faja blanca pasa á lo lar- go de la orilla de la mandíbula superior y se extiende debajo del oido hasta el brazo, adonde se pierde. Encima de la paleta se nota un color verdoso-amarillo con una mancha olivada, larga, oblicua hácia arriba y con orillas celestes. Lomo y extremidades celeste-verdosos claros con vermiculaciones olivadas. Partes infe- riores del cuerpo celestes con viso verdoso. Papo gular acarmi- nado=violado, pero con las escamitas azul-celestes. Párpados por encima con escamitas azul-celestes, por debajo parduscas. Iris pardo con átomos dorados que forman un círculo dorado al rede- dor de la pupila. Se puede reconocer fácilmente esta especie por el papo pálido acarminado con escamitas blancas, que no se encuen- tra en otra especie cubana, y por el color más,ó ménos verde. Á- demás, por una quiila lateral y dos superiores en la cabeza.

El macho es mayor, llega 4 8; la hembra, á 6 pulgadas.

Anolis Sagrae Lagartija.

Anolis Sagrae Cocteau in Sagra, 1843, p. 82, tab. XIIL

Esta especie es la más comun no solamente de los Anolis, sino tambien de todos los Saurios: vive en los bosques, en la ma- nigua, en los plantíos, arboledas y jardines. En los últimos pa- rajes no se ven otras especies menores que la precedente y ésta,

Es una de las que más varían en el colorido segun sus afec- tos y se al mismo individuo macho dentro de pocos minutos negruzco, pardo ó leonado, con diferentes modificaciones. Por esta razon creo poder omitir una descripcion de la coloracion, y con más motivo porque no se puede equivocar uno sobre la especie mi- rando el papo gular, que solamente en esta especie es anaranja- do—ocráceo con escamitas amarillento-blancas, y es tambien de mayor extension que en otras especies. La hembra difiere del

e E

macho por tener en el lado una hilera de manchas lenticulares oscuras sobre un fondo claro y un papo muy reducido. Además difieren por tener el macho sobre la línea media del lomo, prin- cipalmente en el tiempo de los amores, una especie de cresta, más alta sobre el pescuezo y sobre el principio del rabo, y de poca al- bura sobre el intermedio de las extremidades. La punta del rabo queda sin cresta. Por esta cresta aparece el rabo como compri- mido. He observado individuos en los paredones de la montaña: de Vuelta-abajo, que por la localidad y algo por el colorido ofre- cen diferencia; pero la forma y las escamas son iguales : así los considero como una no El ¿ puede As 47, l.045 pulgadas,

Anolis lucrus Lagartija.

Anolis luciusaCocteau in Sagra, 1843, p. 85, tab. XI].

Parece que esta especie vive ca en las entradas de las cuevas y en ellas corre en todas direcciones por los lados y de- bajo de la bóveda. La he observado en las cuevas al lado del rio Yumurí en Matánzas y en las que hay en las lomas de San Mi- guel cerca del Coliseo. Se alimenta allí de los insectos y arañas.

He tomado la descripcion siguiente de un individuo vivo: Color general por encima ceniciento con un viso al rojizo y al ver- de. Cabeza, desile la nariz y debajo del ojo hasta la nuca, por encima parda: en la foseta detras de los ojos hay una mancha blan- ca; y desde el ojo oblicuamente á la nuca y ebrás de ésta 2 man- - chitas redondas del color del lomo. En el borde superior de la mandíbula inferior existe una raya parda por el oido bácia la nuca. Otra empieza debajo deboido y se extiende sobre el omóplato has: ta la cadera. Los lados del cuerpo son pardos con puntos finos blan- cos. Vientre y demas partes inferiores do amarillentos; gargan- ta rojizo—blanca. Piés con sus dedos pálido-pardusco-verdes con mu- chas fajas oscuras. Se ven iguales fajas sobre el lomo y la cola. —$Su tamaño llega á 6% pulgadas.

PE

US,

- Anolis argenteolus. Lagartija.

A. (Gastrotropis) argenteolus Cope Proc, Ac. N. Se. Phil. 1861, p. 213,

Parece que esta especie se encuentra solamente en «el De

partamento Oriental de esta Isla, pues el ejemplar típico fué en-

.contrado por Mr. Wright en la montaña de Guantánamo y allí

mismo he encontrado mis ejemplares. La descripcion tomada de un ejemplar fresco es la siguiente:

Ojos pardo—oscuros con un círculo amarillo al rededor de la pupila. Partes superiores parduscas ó cenicientas claras, con viso olivado.—En el vértice hay un escutelo grande blanco. Cuerpo y extremidades con fajas transversas más oscuras. Atomos ama- rillos, á veces reunidos en manchitas, se ven principalmente en el cuello, tronco del cuerpo y en las extremidades. . Rabo en su mitad final oscuro sin fajas transversas. Cuerpo por debajo (pero no en la garganta) con escamas amarillento-blancas, más amari- llas en unos individuos, en otros más blancas en la línea inter- media de la garganta y del papo. En las patas se ven átomos ne- gros. Casi todo el rabo tiene escamitas carinadas. La cresta so- bre el rabo apénas está indicada, aunque creo que tenía delante de un macho, pues veo tambien un indicio del papo. Mr. Cope tenía, como el mismo indica, acaso una hembra, pues dice que no hay papo ni cresta caudal.—El rabo tiene el doble de la longitud del cuerpo, y es fino. Tambien son finas las extremida- des. ;

La longitud será 9 pulgadas ó más.

Anolis angusticeps. - Lagartya.

Anolis angusticeps Hallow. Proc. Ac. N. Sec. Phil. 1856,

3 p. 228, | Parece que esta especie existe en toda la isla, pues la he encontrado en la parte occidental, cerca de Matánzas y de Cár-

Dt a denas, y en la parte oriental. Habita los bosques y malezas y he encontrado muchas en los plantíos de Café.

He anotado la descripcion siguiente, tomada de un ejemplar vivo. Ojo muy oscuro, pero con un círculo pajizo plateado al rededor de la pupila. El color general de las partes superiores es ferruginoso—pardo. Una faja ancha más clara se extiende desde la nuca hasta un corto trecho sobre el lomo, tiene 3 ó 4-puntos os- curos repartidos encima del lomo y este color claro se reconoce en manchas alternadas con oscuras en toda la extension del rabo. El color general, pero más oscuro, forma una faja lateral que empieza detras del.ojo. Debajo de ésta nace una faja pajiza, corre por la oreja encimadel hombro y loslados, acabándose1nsensiblementeen “el fin de la cadera. En ella se notan algunos puntos ó manchitas pardas. El color debajo de esta faja y el por encima de las extre- midades es el general, pero vermiculado con oscuro. En el filo posterior del muslo se ven como 5 manchitas amarillas. Las par- tes inferiores son blanco-sucias con manchas indeterminadas ama-= rillas y vermiculaciones ó manchitas pardas que faltan en la lí- nea media de la garganta y en las plantas. Debajo del rabo el color es pálido rojo de ladrillo. )

Otro ejemplar tenía la coloracion del siguiente modo:

Por encima pardo claro con algunos dibujos pardos y ceni- cientos. Una línea oscura pasa por el ojo. En el borde de la mandíbula superior nace una faja blancuzca, que pasando por la oreja, por los lados y la cadera se pierde detras del muslo. Algo más encima de esta faja pasa otra más angosta y más clara que el color general del cuerpo. En la Q se ven como 9 fajas trans- versas negruzcas. En la cabeza y principalmente «en los párpados este color se tiñe de ferruginoso, y así tambien la línea intermedia del lomo, principalmente encima de la cadera donde recibe un tinte bermejizo. Detras de cada muslo hay una mancha morena unida á esta línea intermedia, y detras una cenicienta. Lia base del rabo hasta donde se adelgaza es como las partes superiores; el resto tiene como 13 fajas morenas y otras tantas pardusco-cenicientas. El círculo óseo, del cual nacen los párpados, tiene un borde blan- cuzco. Las extremidades tienen fajas morenas y pardo-claras, y

-

SEA y A ED

aleunas manchitas blanenzcas; las partes inferiores son blancas; la garganta tiene algunas estrías pardas casi puestas en líneas, Vientre y parte interior de las extremidades con puntos pardos. Papo gular claro, amarillento rosado, con escamitas blancas. Ba- bo por debajo blanco con las fajas indicadas.

Su tamaño llega á 5 pulgadas. '

Anolis asolepas, Lagartija.

+A. (Ctenocerens) isolepis Cope Proc. Ac. N. Sc. Phil. 1861, p. 214.

No he observado esta especie, que fué descrita por Mr. Co- . pe en vista de unos ejemplares cogidos en la montaña de Guan- tánamo por Mr. Wright. |

Segun Cope, es esta especie parecida al vermiculatus y al angusticeps y su coloracion es:

Por exicima verdoso-azul-verde-mar, por debajo más pálido. Desde el labio superior se extiende hasta el oido una línea angos- ta clara (en la Q se ven algunos puntos.) Se ve tambien una hi- lera de manchas oscuras poco marcadas en cada lado de la línea intermedia hácia atras. Un viso de púrpura se nota sobre las mandíbulas y cuando el epidérmis del animal se ha mudado so- bre todo el cuerpo. Un ejemplar jóven tenía fajas transversas an- chas en el lomo y el rabo, y lunares sobré la nuca; tambien di- bujos claros y oscuros sobre la frente y barba.

Su tamaño era 3 pulgadas, 5 líneas ? (la punta del rabo

faltaba.)

Anolis opIhnioleprs Lagartija.

A. (Dracontura) ophiolepis Cope Proc. Ac. N. Se. Phil. 1861,

pp: 2LE, Esta especie difiere en sus costumbres de las otras especies cubanas, pues la he encontrado solamente en el suelo ó encima

AR

de plantas, ó en arbustos chicos de sabánas ó terrenos desmon-

tados é incultos. La he observado en la vecindad del Bayamo '

y en la ciénaga de Zapata cerca de la Hanábana.

Un individuo vivo tenía el colorido siguiente:

El ojo era tan oscuro que parecía negro. El color general era por encima pardo con átomos y puntos negros, por debajo rosado-blanco. Desde el cogote hasta el nacimiento del rabo y desde la ventana de la nariz por el filo lateral de la cabeza, pa- sando sobre el ojo hasta una parte del rabo, y desde encima del oido por los lados inferiores del cuerpo hasta encima de los mus- los, lo. mismo que en la parte posterior des muslo, corren fajas blancas orilladas de moreno en ambos lados. El rabo es por en- cima pardo-ferruginoso, claro, y en los lados pardo-ceniciento. Una fajita, entre la nariz y los ojos, negra; del mismo color son los escudos en la orilla de la mandíbula inferior. En el occipu= cio hay una escamita lustrosa verdosa. ll papo gular es de co- lor de minio entre lasescamitas, cuando está extendido. —El ta- maño puede llegar 4 5 pulgadas. .

El disco debajo de los. dedos es poco notable, y por este ca- rácter y las escamas grandes aquilladas de todas sus partes su-

periores es fácil de reconocer; además por sus fajas longitudina-

les. La especie es rara.

Anolis cyanopleurus Lagartya.

Anolis (Dracontura) eyanopleuruas Cope Proc. Acad. N. Be.

Phi. 1852. p 211

He observado esta especie en bosques de la vecindad del

pueblo de Cimarrones en la jurisdiccion de Cárdenas y en la Sierra Maestra del departamento oriental. Es una especie muy rara, Descripcion de un ejemplar vivo de la Sierra Maestra: Ojo muy oscuro, casi negro, con un círculo azul al rededor de la pupila. El color general es olivado-pardo, claro; encima de la cabeza, del dorso y la raiz del rabo hay manchitas irregula-

res confluentes negruzcas. El rabo en su mitad final es negruzco -

S. a na

A A >= do: y

O

tanto por encima como por debajo. Las partes inferiores son más pajizas, y el borde de la mandíbula superior, debajo del ojo y la garganta son blancuzcos; hay átomos negros en las extremidades y una mancha negruzca sobre el codo y la choquezuela, además manchitas en el resto de las extremidades; 3 del rabo hasta la paria blancuzcos con átomos y algunas manchitas negruzcas.

Su forma es delgada, el Ean6 tiene 3 veces el largo del cuerpo. El tamaño tal llega á 53 pulgadas.

Descripcion de un clk de Cimarrones:

Cabeza ceniciento-verde; nuca lo mismo, pero más pálida. A lo largo del dorso, hasta donde hay escamas mayores, está una faja pajiza; flancos centciento-=verdes ó azulosos, los már- genes hácia arriba más oscuros. Á lo largo de la mandíbula su- perior se extiende una línea pálida ó pajiza, pero con los bordes aún más pálidos.

Otro ejemplar tenía sobre la faja dorsal algunas manchas oscuras; sobre el intermedio de las extremidades posteriores se ve una mancha en formáde V (con el ápice dirigido hácia atras). Los flancos están tambien manchado de oscuro, y la faja blan- euzca de la mandíbula superior se continúa á lo largo del lado del cuerpo con una: faja pálida, á intervalos (principalmente en el sobaco) bordada de negro. |

xx

_Anolis alutaceus. : Lagartija.

Anolis (Dracontura) alutaceus Cope Proc. Acad. N. Se. Phik-1861.p.:25E8: Se encuentra en los bosques de ambos departamentos de la Isla, pero solamente en pocos ejemplares. La coloracion varía en esta especie bastante, y así copiaré las descripciones hechas en vista de ejemplares vivos. I. Por encima es el color general pajizo-parduzco, por de- bajo moreno con inclinacion al violado. Las escamas de las par-

tes superiores son rojizas; las ventanas de la nariz, una doble lí- | ' ml

LE

nea en forma de V (con el ápice dirigido hácia atras) delante de los ojos en la foseta, una mancha redonda en el omóplato, la parte media entre el brazo y el antebrazo y los muslos con los dedos del color de las partes inferiores, tambien algunas manchitas en- cima del cuerpo y algunas fajas del rabo. En la base del muslo hácia atras es el color casi blanco. No hay papo gular, por ser el | ejemplar una hembra. TS

IT. En estado tranquilo. El color general es pálido-pardo, solamente las ventanas de la nariz, las líneas en forma de V, la mancha redonda sobre el omoplato, algunos pares de manchitas sobre el dorso y:el rabo, y puntos finos en el vientre morenos. En el codo y en la rodilla es el pliegue blancuzco, bordado de negruzco. Los muslos tienen en la parte interior tambien una estría oscura. Se ve el color blancuzco detras del muslo.

TIT. Color general ceniciento, una faja transversa negruzca con orillas blancuzcas entre los ojos, una mancha en forma de V negra encima del cogote con un punto detras. Al lado de la mancha hay otra oscura, cenicienta y una segunda que se con- funde en una fajita que empieza en la punta del hocico, pasa por el ojo y se cambia en el lado del cnerpo en blancuzco. Hay otra faja blancuzca entre la raiz de las extremidades. En'cada lado del lomo hay 56 6 manchitas arqueadas negruzcas (cor- tadas por la faja superior blancuzca.) Encima de la paleta hay una mancha negra; rabo con algunos cinturones oscuros. En su base, detras del muslo, hay una manchita larga negra. Bxtre- midades con unos cinturones oscuros; partes inferiores blan- cuzcas; papo gular marañuela con escamitas blancuzcas. o

A veces las fajitas blancuzcas del lado se cambian en fe- rruginosas y todo el colorido es más oscuro; debajo del rabo y en los lados del vientre aparece tambien el color ferruginoso.

Esta especie es del mismo tamaño que la precedente; pero se pueden distinguir ambas por tener el cyanopleurus 6 hileras de escamilas exágonas sobre él dorso.

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sisi. all dul O e 278, Ne e A j | ; : Edi

Anolis spectrum. Lagartiya.

Anolis spectrum Gundi. et Pet: Monatsb. 1863, p. 136. Hasta ahora he observado esta especie solamente en las jurisdicciones de Matánzas y Cárdenas en el monte, siendo una especie rara, Los individuos frescos ó vivos tienen la coloración siguiente: Color general pardo; en la nuca nace una línea amarillo—-par- dusca y se pierde poco á poco hácia atras; algo delante del hom- * bro empieza en ambos lados una raya blancuzca -y se extiende hasta el rabo, donde se pierde. Encima de éste se ve una hilera de anchas negras en for- ma como de un segmento de círculo, quedando la parte convexa hácia arriba. Algo más abajo de la raya blanca lateral se ve además, entre ambas extremidades, otra amarillo-pardusca. En los codos se nota una mancha blanca, la que será uno de los caractéres distintivos de esta especie. Otros caractéres son el hocico más largo, más fuertemente aquillado y las escamas ma- " yores y aquilladas sobre el medio del dorso y del rabo. Esta es sin duda la especie más delgada y en proporcion la más alargada de las cubanas. Su tamaño total llega á 5 y me- dia pulgadas.

Anolis loysiana. Lagartya.

Acantholis loysiana Cocteau in Sagra, 1843, p. 88, tab. XIV.

He observado esta especie en várias localidades de toda la Isla. Vive en los bosques y se encuentra encima de los troncos de los árboles. Las espinitas ó tubérculos cónicos esparcidos sobre la parte superior de su cuerpo y extremidades no dejan descono- cer la especie.

Viva, presenta los colores más ó ménos oscuros.

I Variedad clara. Las partes inferiores de un blanco sucio

RUTA + UE

con manchitas pardas. Papo gular con manchitas rojizo-amarillas, los fancos parduscos; al rededor del ojo hay un tinte negruzco. Las partes superiores son blancuzco-cenicientas; son negruzcas una raya transversal entre los ojos, las ventanas de la hariz, una mancha en la nuca y otra igual menor sobre el cuello, algunas fajas transversales sobre el lomo, algunas manchas en los flan- cos, un par de rayas en forma de V entre las extremidades pos- teriores, por encima, (los ápices opuestos á la línea dorsal inter- media), y al fin algunas fajas sobre el rabo; las extremidades con sus dedos tienen tambien manchitas negruzcas.

II. Variedad oscura. Partes inferiores blanco-sucias y Con las manchitas pardas como-en T. Partes superiores pardusco=ce-

nicientas con las manchas indicadas en I; pero además se ex-:

tiende una raya oscura desde la nariz por el ojo hácia atras; y las manchas indicadas se reconocen por los lados pardos así que forman en el dorso una mancha que se angosta y dilata otra vez, terminándose casi entre las end posteriores y for- ma luégo otra vez manchas sobre el rabo.

Esta especie es chica, pues su tamaño es de 32 pulgadas.

Anolis argillaceus. Lagartya.

Anolis (Acantholis) argillaceus Cope Proc. Acad. N. Se, Phil: 1862, pa176* j

Parece que esta especie hobita solamente. la parte más oriental de esta isla, pues la he encontrado solamente en la montaña de Yateras, jurisdiccion de Guantánamo, de donde pro- cedió el tipo descrito por Mr. Oope. Se parece mucho á la especie precedente, pero carece de las espinitas ó tubérculos cónicos.

El animal vivo tenía la coloración siguiente:

Iris angostamente verdemar. Cabeza por encima cenicien- ta; entre los ojos hay una faja transversal negruzca ó parda. Occipucio pardo con viso ferruginoso., Sobre el dorso corre una faja ancha negruzca; hay dibujos romboidales, pero unidos, ceni- cientos y en la misma quilla dorsal unas manchas ó puntos ne-

NO

gros, la primera en el cogote; sigue á esta faja intermedia una ansosta ferruginoso-parda y luégo otra negra con manchas ce- nicientas, otra ferruginoso-parda unicolor prolongada á la base lateral del rabo, luégo otra negra entre las extremidades. El vien- tre es ferruginoso—pardo más intenso con unas manchitas más oscuras. En las dos fajas laterales se ven hácia atras algunas escamitas saltones como espinas puramente blancas. El rabo es ceniciento-pardo con algunas fajas bransversas pardas, oscuras; las extremidades son cenicientas con dibujos pardos. La gar- ganta y la parte inferior de las extremidades tienen el color del vientre, pero más oscuro y con viso morado. El papo gular ex- tendido es ocráceo—r0jo. El tamaño total es de 4% pulgadas.

FAMILIA GECKONES.

La familia que precede contiene solamente especies que vi- ven al sol, tienen movimientos ágiles y son por lo regular de ta- maño mediano y hasta mayor, miéntras las especies de esta fa- milia por una parte son nocturnas con la pupila larga perpendi- cularmente, y por otra parte apénas salen de dia de sus escondri- “jos y tienen la pupila redonda, No son dañinas, al contrario son más bien utiles para la destruccion de insectos. Bus movimien- tosson lentos y el tamaño de la mayor parte de las especieses chico.

Género Praryvpacryrious Dum. et Bibr.

Su carácter principal consiste en los dedos de las cuatro pa- tas dilatadas y provistas por debajo de láminas transversales,

Platydactylus cubanus. No conozco un nombre propio. Se

le puede llamar Salamanquesa.

Platydactylus (Tarentola) Americanus Gray var. Cubanus Gundl. et Pet Monatsb. 1864, p. 384.

Solamente en dos ocasiones he encontrado y cogido esta es- pecie rara, una vez en la Sierra de Rangel en la montaña entre San Cristóbal y San Diego de los Baños, y la otra vez en el Oa- bo Cruzdela parte más meridional dela isla; aquél debajo de una cor- teza, y éste debajo de una piedra. —Aunque tenga en el Monatsbe- richt el nombre de Pl. Americanus Gray var. cubanus, he adop- tado este último nombre solo, pues como advierte el Dr. Peters, difiere nuestra especie de la americana por tener un número ma- yor de hileras de tubérculos en el medio del cuerpo (como 20), y éstos tienen una, quilla fuerte.

Copio la descripcion hecha del animal fresco. Ojo con pupi- la larga vertical; el color general de las partes superiores es ce- niciento con un viso á verdoso; muchos tubérculos son pardos y forman á veces cortas fajas longitudinales oscuras, el rabo tiene algunos cinturones negruzcos y desde el ojo hasta el hombro se

extiende una faja negruzca; entre los ojos nacen dos líneas com- puestas de puntos negruzcos, y éstas son divergentes, así que de-.

jan un espacio en el ocejpucio para una corta línea intermedia tambien negruzca. Las partes inferiores son unicolores amarillen- tas.

Sobre el cuello hay puntas en lugar de tubérculos aquilla- dos, y en la primera mitad del rabo (porque van debilitándose poco á poco) se ven hileras transversales de escamas aquilladas y al mismo tiempo alargadas en punta, y entre cada dos de estas hileras hay 3 de escamas pequeñas, que no tienen quillas.

El tamaño es 7 pulgadas.

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GÉNERO HEMIDACTYLUS Cuvier.

El carácter principal de este género consiste en una lámina oval, formada en ambos lados por escamas, debajo del artículo e amúltimo de los dedos; el artículo penúltimo es delgado y acaba en el artículo último ó la uña.

Hemadactylus mabua. Salamanquesa.

Hemidactylus mabuia Cuv. R. a. TI, p. 54, 1829.

S p: Cocteau in Sagra, 1843, p. 95. tab. AVE ) Grecko aculeatus Spix, Sp. nov. 1824, p. 16, tab. 18, f. 3. , armatus, Pr. Max. Abbild. tomo 1, 1823, p. 104.

Es un animal nocturno con pupila larga vertical; muy co- mun en muchas par tes de la Habana, delo. vive en ls casas es- condido en rendijas y saliendo por la noche; pero es raro en otras partes v. g. en la Sierra de Rangel dlcion de San Cristóbal) y en Cabo Cruz (jurisdiccion de Manzanillo.) Puede caminar no solamente en paredes verticales, sino hasta debajo de los cielos rasos de las casas. Es un animal que no causa daño, al contrario es útil por la destruccion de Insectos, muchas veces nocivos, pues he visto uno comiendo un alacran chico aún vivo

Descripcion de un individuo vivo :

Iris olivado, (visto con un lente, se notan puntos claros en un fondo más oscuro.) La cabeza es ceniciento-pardusca; lo.de- mas del cuerpo es pardo-claro; encima de la cabeza se ven líneas negras que forman 3 pares de círculos algo alargados, siendo el primer par el más pequeño y el tercero el más grande. Detras del ojo nace una faja corta negra, y encima de ésta una blaneuz- ca, que se pierde encima de los hombros en una faja transversal ancha. Otra parecida empieza por debajo de la negra y acaba tambien en la transversal, Hay otras 4 fajastransversales blan-

zi 56 cuzcas; detras de la oreja nace una faja negruzca, perdiéndose en el hombro. Extremidades del color del lomo. pero con fajas transversales de un color claro. Todas las partes inferiores ro- sado—blancas, y ada hígado por la piel. La planta de los piés es morado—clara. Longitud total hasta 56 53 pulgadas.

GÉNERO SPHAERIODACTYLUS Cuv.

Este género y el siguiente difieren de los dos precedentes

por tener la pupila redonda y por la ausencia de los poros fe- morales. Este género tiene por carácter una dilatación ó paleta debajo de la última falange de los dedos. Las especies son chicas y una de ellas es probablemente el Saurio más chico conocido; viven debajo de objetos v. sg. corteza desprendida del tronco, de- bajo de tablas y piedras, ó en rendijas tanto de las casas, v. g. en despensas, como en el campo; son animalitos Inofensivos, útiles por la destruccion de insectos y así no son perseguidos. Al cogerlos, se retuercen y muchas veces rompen una parte del rabo, que más tarde se restablece, aunque con la escamacion ménos perfecta. El animal suele menear la punta del rabo á manera de un gato.

La isla de Cuba tiene 5 especies, de las cuales 3 tienen esca- mitas pequeñas granulosas é iguales en el tronco del cuerpo y 2 escamitas mayores aquilladas, y acabando en puntas más ó ménos agudas, Citaré primero las 3 con escamitas granulosas y luégo Le 2 con aquilladas.

Sphaeriodactylus i Salamanquita.

Sphaeriedactylas sputator Sparrman tom. V, p. 164, tab. IV. Cocteau in Sagra 1843, p, 98, tab. XVIL

E elegans Mac—-Leay, Proc. 1835, p. 12.

Existe esta especie en ambos departamentos de esta isla y

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he notado que los ejemplares cojidos en el Cabo Cruz eran los mayores y más hermosos. El número de sus fajas transversales varía. Daré las descripciones tomadas de dos ejemplares.

El íris es pardo; al rededor de la pupila hay un círculo ama- rillento. El color general del cuerpo es pardo-olivado, pálido; una faja longitudinal desde la punta del hocico hasta delante los ojos y otra desde la ventana de la nariz al ojo, son morenas; una faja transversal del mismo color existe detras de los ojos, siendo más ancha en el vértice; otra faja pasa por el cogote, inclu- yendo el oido; otra por delante de los brazos, otras dos por el cuerpo, otra por delante de las piernas, otra por el nacimiento del rabo; y 5 más atraviesan el rabo, que tiene hácia atras un viso blanco-aplomado (por una manchita sobre cada escamita.) Los brazos tienen algunos indicios de fajas, las piernas no, pero las escamitas son oscuras en la punta. Por debajo se en cada man- díbula inferior 2 manchitas negras; las 3 fajas transversales pri- meras están por debajo casi separadas, las del cuerpo ó tronco son interrumpidas y las del rabo enteras.

El otro ejemplar tenía el color general pálido, amarillento- olivado; desde la punta de la nariz hasta entre los ojos hay una raya morena que aumenta poco á poco en anchura y palidece en el medio longitudinal; otra faja simple se extiende desde la ventana de la nariz por el ojo hasta la nuca Entre ambas hay encima de la cabeza algunas manchas; detras de los ojos nacen 2 rayas que se extienden hasta el fin de la cabeza y que tienen la forma de una y (el vértice hácia delante;) otra faja simple va del ojo hácia abajo y se“dobla en ángulo. Detras de ésta hay una faja transversal incompleta, y detras de la cabeza se ven en el cuello 3 fajas transversales que por encima son muy oscuras y hácia abajo van desvaneciéndose. Una cuarta faja interrumpida se observa entre los 2 brazos; y detras, encima del lomo, se ven aún como 6 hileras transversales de puntos insensiblemente más pálidos y ménos marcados. El rabo es más olivado-amarillo y finaliza con punta blanca. El vientre es blancuzco y la gargan- ta amarillenta. La longitud total llega á 1% pulgadas.

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Esta especie es fácil de reconocer por sus fajas en el cuerpo con escamitas granulosas sin quilla.

Sphaerrodactylus cinereus. Salamanquita.

Sphaeriodactylus cinereus Mac-Leay, Proc. Zool. Soc. Lon- don 1835, p. 12. ,, Cocteau 1n Sagra, 1843, p. 102, tab- ZN TIL. e ,, punctatissimus Dum. et. Bibr. Erp. gm. III, 1836, p. 405.

Esta especie es comun en las casas de la Habana y algunos otros parajes; y en otros falta, siendo representada allí por otras especies.

Un ejemplar vivo tenía la coloracion siguiente:

Iris ceniciento con un círculo del color de limon al rededor de la pupila. Color general ceniciento en su parte superior y pálido rojizo-ceniciento en su inferior. En la parte superior y en la garganta se una multitud de escamitas amarillas que for- man, por la reunion de 2 4 5, manchitas irregularmente coloca- das, mayores en la garganta y allí muchas-veces confluentes. Las escamitas de la cola son pálidas, y tanto éstas como las ama- rillas están salpicadas de átomos oscuros. Las escamitas de la parte inferior del cuerpo tienen su borde punteado por átomos oscuros. La hilera de escudos debajo del rabo es irregular. El borde de la boca tiene escudos, lo demas del cuerpo escamitas re- dondas que forman en el cuerpo hileras oblicuas y en el rabo ani- llos.

La longitud total llega á 32 pulgadas.

En una ocasion he cogido un ejemplar que presentaba otra coloracion. , Siento haberlo perdido, pues no puedo saber ahora si tenía 6 no los caractéres específicos del Sph. cinereus. Doy la descripcion para que se la conozca en el caso de encontrarse otro ejemplar igual. El descrito era de Cárdenas.

La cabeza con la nuca eran pálidas pardusco-amarillas. El

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cuerpo era pálido, ceniciento con un viso á violado, el rabo pá- lido, ocráceo—-amarillo, sucio. Desde el hocico hasta los ojos se extendía una raya negruzca. Las partes superiores del cuerpo con

la cabeza tenían manchitas negras. Sobre las patas había man-

chitas menores que no se extiendewm sobre los dedos, que son pá- lidos. En el rabo se ven solamente 3 manchitas negras. Las par-. tes inferiores pálidas, ceniciento-blancas con un viso á vio

lado.

Sphaeriodactylus Argus. Salamanquita.

Sphaeriodactylus argus Gosse A Nat. soj. in Jam. p. 76 y 284

- Esta es una especie rara, pues he cogido solamente 2 ejem- plares y éstos en Santiago de Cuba. El tipo es de Jamaica.

He perdido la descripcion minuciosa; pero veo que el ejem-

-plar de mi coleccion es ceniciento con muchísimas manchitas blan-

cuzcas en su parte superior. El tamaño es chico, algo más de 2 pulgadas.

En el Repertorio físico- barda] a Isla de Cuba de Felipe Poey, tomo Il, pág. 112, última línea, olvidó el impresor 4 lí- neas y asi no se en esta obra el nombre de la especie Sph. argus, y parece que la primera línea de la página 113 pertenece á Sph. cinereus cuando pertenece al Sph. argus,—Este olvido fué evitado en la reimpresion hecha en los Anales de la Sociedad es- pañola de Historia Natural, tomo IV, pág. 359; pero el impresor madrileño á su turno olvidó el género siguiente Gymnodactylus con su especie.

Sphaernodactylus notatus. Salamanquita.

Sphaeriodactylus notatus Baird Proc. 1858 December. » 13 nit s Bound vol: El; o p. 12, tab. 24, fig. 29--37.

He “encontrado esta especie en la Isla de Pinos, en la Sie-

Pt rra de Rangel (jurisdiccion de San Cristóbal,) y en la montaña de la jurisdiccion de Guantánamo, pero no en el ingenio Fermi- na (jurisdiccion de Colon.) No es rara.

Esta especie varía tambien en la coloracion y así daré las descripciones de 3 ejemplares, tomadas del animal vivo. El ejem- plar de Rangel era:

Iris ceniciento-morado claro con un círculo amarillento al rededor de la pupila. —El color general de la parte superior del cuerpo es pálido-bayo con un viso al olivado, ó algo ferruginoso en la punta del rabo, ó amarillento en la parte delantera del cuerpo. Todas las escamas tienen átomos negros y éstos son más fuertes en algunos, formando así manchas negruzcas (por una parte alsladas y por otra reunidas en 2 ó en el lado del cuerpo en 4 65 escamas,) esparcidas sobre la parte superior de todo el cuer- po, ménos sobre la cabeza y la punta del rabo. La parte inferior del cuerpo es del color general; pero como las vísceras traslucen, aparece la barriga rojiza. Debajo de las extremidades y la base del rabo se notan algunas manchitas negruzcas.

Un ejemplar de Yateras en la montaña de Guntánamo era moreno con viso olivado. Una faja parda empieza en cada ven- tana de la nariz, se dilata encima de la cabeza, tanto que el co- lor general aparece solamente como una faja intermedia, se pro-

longa luégo como una línea encima del lado del dorso y desapa- -

rece en su mitad. Hay otra línea parda paralela desde detras del oido, desapareciendo con la dorsal. Se ven algunas escamitas pardas sobre las extremidades; toda la parte inferior es cenicien- ta, pero la punta ó paleta de los dedos es blanca.

Otro ejemplar de Monte Toro, tambien de Guantánamo, era casi unicolor; pero se ven sobre la cabeza y el pescuezo manchi- tas redondas, ó largas, ó casi fajas distribuidas sin órden. Un vi- so oscuro se nota desde el oido hácia atras.—Su tamaño puede llegar 4 3 pulgadas.

Esta especie es muy parecida por sus escamas aquilladas y grandes á la especie siguiente, pero fácil de distinguir por tener las escamas del lomo y rabo su punta aguda; miéntras en la es- pecie siguiente tienen la punta redondeada y por tener esta úl-

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tima á lo largo de la línea media del dorso escamas pequeñas, cuando en el Sph. notatus son iguales á las demas.

Sphaemodactylus fantasticus. Salamanquita.

Sphaeriodactylus fantasticus Uuvier.

Esta especie la tenía yo confundida con el Sph. notatus; pe- ro hace pocos meses noté la diferencia y consulté al Dr. Peters, director del Museo Zoológico en Berlin, quien reconoció en ella la especie fantasticus Cuvier.

Esta especie la he encontrado hasta ahora solamente en el in- genio Fermina, pero no dudo de que exista tambien en otros pa- rajes. He indicado la diferencia entre ésta y la especie antece- dente. Su coloracion varía.

Un ejemplar tenía el íris como las otras especies, es decir ceniciento-pardusco con un círculo amarillento al rededor de la pupila. El color general de las partes superiores era pardusco, el de las inferiores pajizo. En las escamas, principalmente en sus orillas, se notan átomos oscuros. Hay varias fajas transversales pajizas, orilladas de negro sobre la parte superior del cuerpo y éstas se encuentran, la 1* detras del oido, la 2* delante las ex- tremidades anteriores, la 32 y 4% sobre el tronco del cuerpo.

Un ejemplar grande tenía el color general ceniciento; de las fajas es clara solamente la 1*, las otras no difieren en color y los bordes negros son más bien líneas algo unduladas, negras, forma- das por escamitas oscuras. Sobre el resto del cuerpo, el rabo y las extremidades hay manchitas oscuras formadas de 3 6 4 esca- mitas. El rabo tiene además 2 63 manchitas blancuzcas alarga-

das y orilladas de negro y la punta del rabo primero negruzca,

luégo blanca, otra vez negra y la misma punta es otra vez blan- ca. Este ejemplar mide como 3 pulgadas. |

En otro ejemplar no veo fajas y todas las partes superiores tienen solamente un color.

Me, y FA

GÉNERO GYMNODACTYLUS Dum. et Bibr.

El carácter principal de este género gonsiste en la falta de la parte dilatada en los dedos.

En la reimpresion de mi artículo “Revista y Catálogo de los Reptiles cubanos” en los Anales de la Sociedad española de Historia natural en Madrid falta, por olvido del impresor, este gé- nero con su especie.

GEymnodactylus albogularis. Salamanquita.

Gymnodactylus albogularis Dum. et Bibr. tomo III, p. 415. ,, Cocteau in Sagra, 1843, p. 106, tab. XIX. He encontrado esta especie solamente en casas de las cin- dades de la Habana y Santiago de Cuba. El modo de vivir es el mismo de los Sphaeriodactylus. Ambos sexos difieren bastante en su colorido, habiendo descrito Dumeril et Bibron y despues Cocteau solamente la hembra. A | El vivo tiene la pupila redonda, el íris aplomado con un círculo azul-celeste al rededor de la pupila. La cabeza y el cuello son anaranjados con un viso á olivado; principalmente encima de los ojos y en la garganta se ven dibujos lineales rojos. Una man- cha larga, azul, bordada de oscuro debajo del ojo á lo largo del bor- de de la mandíbula, otra redonda encima del oido y otra longitu- dinal encima del cuello que se reune con el color del lomo, En los lados del cuello hay una mancha vertical azul-celeste con borde oscuro entre el color anaranjado y el del tronco. Este es aplomado con muchas escamas dorsales olivadas y otras ana- ranjadas. El rabo es negruzco con escamas aplomadas en su parte - superior. Las extremidades son parduscas, claras, con algunas escamas celestes. Dedos alternativamente oscuros y pálido=azu- les. Los lados del vientre son negruzcos; las escamas en el me- dio longitudinal del vientre blancuzcas. La Q tiene el íris olivado claro. El color general es por

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encima pardo claro, con unas manchitas formadas de. varias escamitas blancuzcas y orilladas de oscuro, principalmente en

- ámbos lados del lomo, donde están opuestas 6 iguales. En el lado

posterior del pescuezo, forman una faja blancuzca como un co- llar, La punta del rabo es muy clara y no tiene manchas: los

- dedos son muy claros, con manchitas oscuras encima de las arti-

culaciones. Cabeza con algunas escamas amarillas. Las partes inferiores son blancuzcas, pero el vientre es amarillo. El tamaño total es como de 32 pulgadas.

: FAMILIA SCINCOIDEL.

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Esta familia tiene por carácter: piés cortos, lengua no ex- tensible, escamas iguales que cubren el cuerpo y el rabo á modo de tejas. La Isla de Cuba posee solamente una especie con es- tos caractéres. He descubierto una especie nueva que muy bien podría formar una familia nueva, pero miéntras se conoce sola- mente esta Única especie, se puede ponerla en esta familia provisionalmente. Ella forma un intermedio entre los Scincoi- deos y los Geckones, pues tiene la lengua y los párpados rudi- mentarlos como éstos y los escudos regulares de la cabeza de aquellos, pero difiere principalmente por no tener las escamas del cuerpo puestas como tejas, sino una al lado de la otra, for- mando hileras transversales. * Trataré primero de esta especie anormal,

GÉNERO CRICOSAURA G. et P. Oricosaura typica. Dudo de que tenga un nombre vulgar. Cricosaura typica G. et P. Monatsb. 1863, p. 362, con una lámina. |

Esta especie, científicamente considerada es la más intere- sante en la Erpetología cubana y vive debajo de piedras en el

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Cabo Cruz ó sea la parte más meridional de esta Isla. Cogí algunos individuos.

La descripcion dada por el Dr. Peters es muy completa y acompañada de una lámina exacta.

Copiaré, como en las otras especies de esta Contribucion, solamente la descripcion del colorido del animal vivo.

El íris es azul; el color general del cuerpo es pardo, algo más claro en el lomo que en los flancos, así que se nota la dife- rencia por una separacion lineal en el cuello y la parte delante- ra del tronco. Las partes inferiores son más claras, más amari- lMo-ocráceas. La cabeza tiene un viso aplomado.—La longitud total llega 4 32 pulgadas, el rabo ocupa la mitad.

GÉNERO DipLoGLossus Wiegm. Diploglossus Sagrae. Oulebmta de cuatro patas.

Diploglossus Sagrae Cocteau 1n Sagra, 1843, p. 90, tab. XV.

Esta especie tiene los caractéres de la familia y vive debajo de piedras ú otros cuerpos, entre la basura del campo y hasta en la tierra misma. Así se la encuentra casualmente; es de consl- guiente una especie rara y desconocida para muchísimas per- sonas.

El colorido del animal vivo es: por encima olivado-pardo, exceptuando la cabeza, con manchitas negras que forman hileras longitudinales interrumpidas. El color general olivado-pardo cambja en los lados á blancuzco. Desde el ojo se extiende sobre el oido, á lo largo del cuerpo, una raya negra; y debajo de ésta cambia el color general en olivado-blancuzco. Este mismo. color se tambien en los escudos en el borde de la mandíbula supe- rior, en ¡as de la inferior y de la garganta, pero todos tienen el borde negruzco. El vientre y estrías en los-flancos olivado-blan- cos, son de un rojizo-blanco sucio, pero con átomos olivados en muchas escamas. Los flancos tienen tambien hileras longitudi- nales interrumpidas de manchas negras. Piés del color del

JON; JUE

vientre, pero las escamas de las partes superiores tienen un borde oscuro y algunos átomos amarillos. Las dos protuberan- cias al lado del ano, en la base del rabo, son pálidas, pardusco- amarillas. !

FAMILIA AMPHISBAENAE.

El motivo de haber separado la familia Amphisbaenae del Orden II Ophidii, como lo tiene la obra de Cuvier y la de la Sagra, y puesto en el Orden IT Saurii, está fundado en razones anatómicas, porque fijando los caractéres de los órdenes de los Reptiles se atribuye á la familia Sauril: las dos mandíbulas in- feriores unidas por una sutura, lo mismo los huesos palatinos; la lengua provista de_un cuerpo, la vejiguilla biliar unida al hígado, la existencia de una vejiga etc.; y ála de Ophidii: las dos mandíbulas inferiores y los huesos palatinos unidos por un ligamento membranoso, la lengua protráctil pero sin cuerpo, la vejiguilla biliar separada del hígado, la falta de la vejiga etc.

GÉNERO AÁMPHISBAENA Linn. Amphisbaena punctalta, Oulebmita ciega.

Amphisbaena punctata Bell, Zool. Journ. tom. III, pag. 235, tab. XX, fig. 2. (nec A. punctata

Pr. Max.). » » Cocteau in Sagra, 1843, p. 118, tab. XXI. (En una parte de las tablas XXI. repartidas se lee el nom- bre equivocado Amphisbaena caeca

Cuy.).

- Hasta el año 1878 era conocida esta especie como única para la Isla de Cuba; pero el Dr. Peters, director del Museo Zoo- lógico en Berlin, encontró entre los individuos remitidos Dan al

Ad

Museo una segunda especie y además describió tres nuevas espe- cies dela América Meridional.—Mr. Cocteau había considerado la especie cubana igual á A. caeca Ouv. de la Martinica y así se lee el nombre en muchos ejemplares de la tábula XXI de la obra de la Sagra. Habiendo muerto Mr. Cocteau, su sucesor en la redaccion del tomo, Mr. Bibron, corrigió el nombre específico en el resto de las tábulas y en el texto.

Las especies de este género viven en el campo debajo de piedras, vablas, en Paoesros y hasta dentro de la tierra. Viven de insectos y otros animalitos.

El animal vivo tenía el siguiente colorido: color general rosado con un viso azuloso ó moraduzco; las escamas de las par- tes superiores son pajizas, cada una con átomos morenos ó con tales manchas. Las escamas de los flancos tienen por lo regular manchas mayores, así que muchas veces mo dejan ver el color pajizo. El color de las escamas de los lados es pálido-pardo con viso al violado; muchas escamas de las partes inferiores y las de debajo del rabo tienen este color tambien, pero más pálido. La punta del hocico es casi blanca, los lados de la cabeza son pá- lidos, violado-pardos. La cabeza es por encima pajiza con man- chitas violado-pardas diseminadas, que forman en la nuca una hilera media.—Su tamaño llega á nueve pulgadas. El cuerpo tenía 192 hileras transversales de escamas, y el rabo 16.

Amphisbaena cubana. Culebrita ciega.

Amphisbaena cubana (Gundl. et Peters, Monatsbericht 1878 pag. 780, tab. fig. 4.

Esta especie fué descubierta por mí, pero no en cual parte de la Isla, y remitida al Museo de Berlin en dos ejempla- res. La descripcion del colorido dada en la especie precedente, vale tambien para ésta. Las diferencias específicas consisten en la forma y el número de las placas de la cabeza; ésta es en A. punctata más aguda, en Ja cubana más redondeada, la placa rostral es en la A, punctata en la base cuadrilateral, y en la cu- bana triangular; las placas frontales forman en A. punctata un

A ia

escudo triangular y en la cubana hexagonal etc. Otra diferencia consiste en los ojos, que en la A. punctata apénas están indicados y en la cubana bien notables. El tamaño es igual á la especie precedente: —Tiene 206 hileras transversales de escamas en el

cuerpo y 15-17 en el rabo.

ORDEN I111.—OPHIDII.--OFIDIOS.

Cuvier estableció para este Ordea tres divisiones, que son las Doble-marchadoras, las verdaderas Serpientes y las Serpien- tes con la piel desprovista de escamas. En la primera coloca á las Amphisbaenas y á los Typhlopes; pero por haberse puesto aquellas entre los Saurios, queda solamente la familia Typhlopes para esta division. La tercera division no tiene representante en la Isla de Cuba. De la segunda division ó sea verdaderas Serpientes, propiamente dichas, no posee la Isla ninguna especie venenosa, sino solamente especies de las familias Boae y Colu- bres.

FAMILIA TYPHLOPES. GÉNERO TyPHLoPs Schneider. Typhlops lumbricalis. Oulebrita ciega.

Anguis lumbricalis Linn. S. N. 12* ed. 1766, p. 391.

Typhlops Cubae Bibron in Sagra, 1843, p, 122, tab. XXIT.

Aceptando la opinion del Dr. Peters, he puesto el nombre dado por Mr. Bibron en la sinonimia de lumbricalis Linn.

- Se encuentra en el campo debajo de las piedras y de la hojarasca y en la misma tierra. No es rara y se encuentra tambien en la Isla de Jamaica.

El colorido de un animal vivo es: partes superiores rosado- parduscas, las escamas y los escudos de la cabeza con bordes

ELE LE

pardos; las partes inferiores son en la parte delantera del cuer- po rosadas, en la trasera más bien azuloso-blancas. Se tras- lucir el corazon y sus movimientos y las partes oscuras de las VÍSceras. ;

FAMILIA BOAE. GÉNERO UNGALIA Gray.

Obedeciendo á la indicacion del Dr. Peters, reuno los dos géneros de Mr. Bibron Tropidophis y Leionotus y acepto para ellos el nombre genérico de Gray.

Ungalia melanura. Majá amarillo, á veces pero

impropiamente nombrado lZajá ciego.

Boa melanura Schlegel Ess.phys. I, p. 177, et IL, p. 399.

» » » 1 AJOb.: Ampl; p: 98: plo 26: Tropidophis melanurus Bibron in Sagra, 1843, p. 125, tab. AUT: » » Dum. et Bibr. Erp. gen. tomo VI 1844, p. 491.

Es una especie comun y se la encuentra debajo de cortezas muertas levantadas, debajo de piedras ú otros objetos, entre yer- ba 6 follage espeso. Su alimento consiste en insectos y animalitos * . chicos, como ranas etc. Jamas me ha mordido, aunque he manoseado muchísimos individuos.

El colorido de un individuo vivo era: Pupila angosta verti- cal. Iris del color de la cabeza. Color general del cuerpo con la cabeza pardusco, por encima con viso á pajizo y por debajo más rosado. La garganta es más clara. Alo largo bay dos hileras de manchas oscuras que alternan y tocan exteriormente á una faja longitudinal parda, teniendo en el puntodle tocarlo una manchita clara del color general; más abajo en el lado hay otra faja más clara, que empezó oscura en la nariz y pasó por el ojo; en el intermedio de estas dos fajas hay algunas manchas

==

apénas indicadas, oscuras. Debajo de esta segunda faja es el color general más rosado y forma en la cabeza una fajita blan-

_euzco-rosada debajo de los ojos y por debajo de la primera parte

del tronco. En cada lado se notan tres hileras de manchas más

- oscuras que alternan, pero están unidas transversalmente debajo

del rabo. Este es en su mitad apical amarillo de limon. Los escudos del vientre son más ocráceos. Entre los ojos hay una mancha oscura, y otra detras, sobre la cabeza; ambas suelen estar unidas.

He tenido indivíduos como de una vara de longitud total, ocupando el rabo como tres pulgadas. He contado 206 escudos ventrales y 28 caudales.

El nombre melanura no parece bien dado, pues ningun in- dividuo, de tantos como he cogido, tenía el rabo negruzco.

Ungalia maculata. Majá.

Leionotus maculatus Bibron in Sagra 1843, p. 127, tab. XXIV.

Boa pardalis Gundlach in Wiegmanns Archiv 1840, p. 359.

Aunque el nombre dado por es anterior al nombre dado por Bibron, prefiero éste, porque la descripcion tan exacta y la lámina tan fiel que dió Bibron merecen la preferencia.

La especie no es rara: vive como la precedente y es igualmente inofensiva. Se alimenta de insectos. Segun el Dr. Gosse se encuentra tambien en la Isla de Jamaica.

Copio la descripcion tomada de un indivíduo vivo:—Pupila angosta, perpendicular. Iris oscuro con vermiculaciones ceni- ciento-pardas. Color general por encima pardo, por debajo pálido rojizo pardo, los escutelos ventrales bianco-sucios. Al lado de la línea intermedia del dorso hay una hilera de (40-50) manchas redondeadas negras (formada cada una de 8-12 esca- mas), que casi siempre confluyen. Hácia atras están bordadas de un tinte pálido rojizo-pardo. En los lados del cuerpo existe otra hilera de tales manchas, pero no confluentes; entre las hileras de las manchas dorsal y lateral hay una raya ferrnginosa;

PO pe

en el intermedio. del cuerpo está entre dos. manchas cada vez una escama parda, oscura. A lo largo del vientre, se extiende en cada lado desde algo detras de la cabeza una hilera tercera de _manchas negras, que son formadas de modo que en dos ó trés es- cudos ventrales los lados y los 24 3 escudos próximos son negros. La cabeza es por encima parda; por el ojo pasa una raya oscura. Desde el borde superior de la mandíbula inferior nace, algo más delante del ángulo de la boca, una línea negruzca que llega hasta el lado de la garganta. La punta del rabo es por encima parda, por debajo pardusco-amarilla de limon. La misma punta es morena. Las uñas abdominales son parduscas; la lengua es ne- gra con las puntas blancas. El tamaño es como media vara de longitud. Se cuentan como 200 escudos ventrales y 47 caudales,

Ungalia semcrneta. Majá.

Ungalia (Lionotus) maculata var. semicincta G. et P. Mo- natsb. Juni 1864, p. 388.

Se puede considerar este Majá como especie diferente de Ú. maculata Bibr. 6 como una sola variedad en el colorido. Difie- re de la maculata por sus escamas siempre muy lisas, y por una sola hilera de manchas redondas negras en cada lado del cuer- po, que se extienden desde la mitad del lomo hasta el vientre ó forman fajas por haberse unido una á otra. La forma de los escudos de la cabeza y el número de las hileras de escudos del cuerpo y rabo son iguales en ambas especies,

.

GÉNERO Epricrates Wagler.

Eprcrates angulifer. Majá de Santa Maria. Epicrates angulifer Bibron in Sagra, 1843, p. 129,t. XXV. Esta especie es la mayor de todos los Ofidios cubanos y

no es rara, Eulos terrenos cultivados no se encuentran indi-

= 1 -—

víduos muy grandes, porque la gente les hace una persecucion contínua. Los muy grandes son raros y se los encuentra algu- nas veces en las montañas ó en los Cayos de la Ciénaga de Za- pata. He visto Majáes como de 7 varas de longitud y yo mis- mo he tenido uno de 5 varas cogido en la Ciénaga. Este me dió lugar á varias observaciones. Cogido en Octubre lo llevé á mi residencia (entónces en la vecindad de Cárdenas), donde yo tenía un cuarto hecho á propósito para criar Majáes; tenía la forma de un estanque; el piso era sembrado de yerba fina y en él estaba un depósito de agua donde podian los Majáes ba- ñarse. Lo cubría un tejido de alambre para que hubiera siempre aire fresco y para poder verse así y observar los Majáes. Cuan- do puse en esta habitacion al Majá referido, no tenía yo otros.

- Puse con él 15 palomas Rabiches para que alimentadas en el es-

tanque sirviesen de alimento al Majá. Este no les hacía caso, sea por encontrarse prisionero, ó bien por ser la estacion del in- vierno;—lo seguro es que cuando en Abril mudó la piel, se comió las 15 palomas una tras otra. El Majá come solamente ani- males matados por él ó animales recien matados que aún tie- nen el olor del vivo. De todos modos los coge y los envuelve en un instante con vueltas de su mismo cuerpo, apretando la presa hasta que no siente más vida en ella; despues suelta la presa con su boca, pero sujetándola como ántes con las vueltas de su cuerpo, y busca la cabeza de la presa, la cual es cogida con la boca del Majá. Como ambas rartes de la mandíbula no es-

tán unidas por una sutura sino por un ligamento, consta la

boca como de 4 partes; una de éstas se desprende de la presa, se extiende y clava los dientes lo más atras posible; en seguida se desprende otra parte y se clava de nuevo más atras, y

- así alternando, lo que efectúa la entrada de la presa por la bo-

ca. Poco á poco desenvuelve el Majá tambien las vueltas, y la presa es más gruesa que la boca muy extendida, aprieta y es- tira el majá la presa por haberle á veces rompido los huesos.— Habiendo comido el Majá, no come en los dias siguientes, sino cuando la digestion ha pasado.

Para poder coger 6 morder su presa, forma con la primera

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parte de su cuerpo la figura de una $ y estirándola de repente alcanza al cuerpo que quiere coger ó6 morder. Muchísimas veces me han mordido los Majáes; los dientes penetraron, salía en proporcion al tamaño de la herida tan fina mucha sangre, pero no hubo inflamacion, niquedaba dolor. Su mordida no es pues temible.—El Majá, miéntras no llega á los gallineros ó paloma- res, es muy útil al agricultor por la destruccion de ratones, prin- cipalmente en los cañaverales; y bien lo saben los campesinos, pues suelen poner Majáes vivos dentro de la casa de maiz para acabar allí con los ratones y se sabe que el Majá no deja esta casa miéntras contenga ratones. Pero aunque saben que los Majáes son tan útiles, suelen matarlos donde los ven (lo mismo que resulta con las cotas destructoras de tantos ratones.)

El vulgo cree que hay dos diferentes Majáes grandes, pues al matar en unas hembras huevos, y en otras embriones. La causa de esta creencia consiste en que los Majáes son ovov1ví- paros, pues el huevo pasa ya en el vientre de la madre su meta- mórfosis y en lugar de ser puestos los huevos, nacen los:embrio- nes. Estos tienen al nacer como 21 pulgadas de longitud (no puedo medir exactamente la longitud, porque mi ejemplar re- ciennacido de la coleccion está con vueltas y no puedo endere- zarlo.) Desde el hocico hasta el ombligo hay como 132, de aquí al ano 6 y de él á la punta del rabo 1% pulgadas.

He puesto á veces pollos vivos con viruelas fuertes, que les habían tapado los ojos, en el estanque; y los pollos, sin poder ver á su enemigo, mostraron miedo al aproximarse el Majá, lo que parece probar en algo la creencia en una atraccion de la presa por el aliento del phd

En el tiempo de los amores se reunen á veces algunos ma- chos al rededor de la hembra, lo que se observa tambien en otras serpientes y lo que habrá dado orígen á la creencia en Serpien- tes con algunas cabezas. 0

He observado que el Majá, como los otros Ofidios, emplea sus excrementos de un hedor particular como defensa.—Cuando llega la época de la muda de la piel, que sucede algunas veces durante el año, los colores pierden el brillo irisado y los ojos se

E o AS

ponen azulosos mates y probablemente no verá el animal, que en este tiempo está más escondido. La muda de la piel empieza * por la boca y se vira enteramente, así que se encuentra á veces la piel entera aún, pero al revés.

El Majá puede pasar por una rendija muy angosta en pro- porcion al grosor de su cuerpo, porque como las costillas son movibles en su base y no fijadas en un esternon, se puede aplastar enteramente el cuerpo.—Muchas veces he permitido que el majá grande que yo tenía se enroscase alrededor de mi brazo ó cuerpo. In el brazo enroscado se hincharon las venas, porque la sangre no podía circular. Aunque todos los campesi- nos aseguran haber visto al Majá persiguiendo una Jutía, yo no he tenido ocasion de verlo. Ellos dicen que la Hutía sube á las últimas ramas, el Majá la sigue, y cuando la Hutía se precipita, se desprende tambien el Majá y los dos caen juntos y el Majá ya enroscado. (Esto último me parece imposible, pero relata refero).

De la piel del Majá curtida se puede hacer zaputos; tambien usan muchas personas la piel como cinturon aplicado al cuerpo mismo, porque pretenden que cura ó alivia los dolores de cin- tura, La manteca es estimada como medicinal.

Curioso era un Majá jóven monstruoso, con 2 cabezas sobre un cuerpo, que consiguió el Sr. Dr. D. Nicolás J. Gutierrez: mu- rió despues de muchos dias de resistirse á comer, y se conserva en el Museo de la Real Academia de Ciencias de la Habana.

He tomado la descripcion siguiente del colorido de un indi- viduo vivo: color general por encima pardo-claro, por debajo pajizo. Sobre la parte superior del cuerpo se ven manchas irre- gulares, no simétricas, morenas, casi romboideas y- casi todas tienen en su centro una mancha parda. Las escamas que las incluyen son pardusco-blancas, El espacio entre estas manchas tiene además algunas manchitas morenas. En los lados del cuerpo hay una hilera de manchas más claras, igualmente rom- boideas ó transversales, á veces no cerradas hácia atras. En los escudos de las partes inferiores se ven tambien manchas ceni-

cientas. La cabeza no tiene dibujos oseuros y los dibujos que 10

LENA E

hay son del color general, La pupila es angosta, vertical, el íris es ceniciento-pardo. : He contado 275 escudos ventrales y 47 caudales.

FAMILIA COLUBRES. GéÉnrro Uroreca Bibron. Uroteca Dumerilr. Jubo.

Uroteca Dumerilii Bibr. in Sagra, 1843, p. 131, tab. XXVI. (con el nombre erróneo Cala- maria Dumerili1).

Hasta ahora no he podido encontrar esta especie, que en

el color se parece mucho al Arrhyton taeniatum; pero difiere por el número de los escudos del hocico y del cuerpo.

GÉNERO CORYPTODACUS G. et P. Cryptodacus wmttatus. Jubo.

Cryptodacus vittatus Gundl. Monatsb. 1861, p. 1002. Arrhyton bivittatum Cope Proc. Acad. N. Sc. Phil. 1862, ] p. 22, (teste Peters). |

Esta especie es muy rara. La he cogido en la vecindad de la ciudad de Cárdenas. |

Copio la descripcion del colorido; hecha en vista del ani- mal vivo.

Por encima amarillento-pardo; la parte superior de la ca- beza, que está ocupada por los escudos frontal, supraorbitales y parietales, inorena; detras del ojo nace en cada lado una faja pardo-oscura, que á lo largo del lado del cuerpo, en las hileras de escamas 3% y 4% más inferiores, se extiende y se prolonga

hasta la punta del rabo. Una tercera faja intermedia nace de los escudos parietales y se extiende tambien hasta la punta del rabo ó finaliza pronto.

El ejemplar mayor medía 0,283 milímetros; de esta medi- diu ocupa el rabo 0,100 y la cabeza 0,012 mil.

Se cuentan 115 ó 116 escudos ventrales, un escudo caudal dividido; en un ejemplar 72 pures de escudos subcaudales, y en otro solamente 64 pares,

GÉNERO ARRHYTON Giúnther. Arrhyton taematum. Jubo.

Arrhyton taentatum Gúnther Cat. of Culeb. Snakes, ¡». 244 (nec Cope.)

Especie rara que vive debajo de piedras ú otros cuerpos y come insectos. Observada cerca de Cárdenas, Matanzas y en la jurisdicción de San Cristóbal. | Un individuo tenía el colorido siguiente: la parte superior de la cabeza, una faja ancha sobre el dorso y otra en cada lado pardas. Los escudos de la cabeza tienen el borde anterior y lateral violado-blanco. Entre las 3 fajas es el fondo pardusco- rojo. Debajo de la faja lateral está una pardusco-amarilla y ésta palidece hácia el lado del vientre tanto que se pierde en el color de éste, que es ceniciento-blanco con viso azul. Iris en la parte superior rojizo-pardo, en la inferior pardo. Lengua rojizo- blanca con Jas puntas pálidas.

Otro individuo era en su parte superior rojizo-pardo, las escamas con un borde aplomado y apénas con punticos negros. Las escamas de los flancos y las del vientre son rojizo-cenicien- tas; desde la nariz va una raya morena por el ojo hasta la punta del rabo. La línea intermedia dorsal negruzca. Cabeza por encima negruzza, .(por el escudo simple grande entre los ojos, el borde posterior del escudo anterior, una manchita en el escu- do lateral y el par de escudos posterior).

Arrhylon fulvum. Jubo.

Arrhyton fulvum Cope Proc. Ac. N. Se. Phil. 1862, p. 22. » taentatum Cope Proc. Ac. N. Se. Phil. 1860, p. 421, (nec Gunther).

Esta especie fué cogida por mi amigo Mr. Wright en la montaña de Yateras en Guantánamo y mandada al Museo Smithsoniano en Washington. Nunca la he observado.

Mr. Cope dice que difiere de la precedente por su cabeza más ancha y el hocico más agudo. Hay tambien diferencias en la forma de los escudos de la cabeza. En el colorido se nota tambien una diferencia, que es: cabeza y cuerpo sobre la tercera hilera de escamas pardo-oscuros; la faja lateral ocupa la 4%, 5? y la mitad de la 3% y 6? hileras de escamas; la intermedia existe solamente sobre las escamas vertebrales.—En la taeniatum tie- nen estas fajas una anchura igual, ocupando una y dos mitades de hileras.

GÉNERO COLORHOGIA. Uope. Colorhogia redimita.

Colorhogia redimita Cope Proc. Ac. N. Sc. Phil. 1862 p. 81.

No he observado esta especie, que fué descubierta por Mr. Wright en la montaña de Yateras, en la jurisdiecion de Guan- tánamo. :

Mr. Cope dice que es semejante á los Dromicus y Conta, pero difiere por el escudo postfrontal simple. Por otro lado trene relacion con Arrhyton taeniatum.

Doy la traduccion de la descripcion del colorido hecha por Mr. Cope, para que mis lectores puedan compararla en el caso de que hubiesen cogido esta especie.

Color general pardusco-ceniciento, por debajo más claro. La parte media de las escamas dorsales están punteadas de

ES E GEAR

pardo; una línea angosta del mismo color ocupa el medio de la cuarta hilera de escamas hasta la punta del rabo. La hilera vertebral tiene una línea parecida, angosta en la misma exten- sion. Una faja pardo-oscura pasa por el ojo y. continúa en la -ínea lateral. La parte superior de la cabeza está enteramente ocupada por una mancha en forma de un arco y del color del hígado, y sus bordes laterales son paralelos á las fajas laterales pardas. Entre éstas está inclusa una faja frontal y temporal insientficante. Hácia atras está unida á la faja intermedia dor- sal. En el occipucio bay dos manchas claras. Las escamas de los labios y de la barba tienen puntos pardo-oscuros. El vien- tre no tiene manchas. Longitud total 7 pulgadas 9 líneas; el rabo ocupa 2 pulgad?s y 9 líneas.

GénerRo Dromicus Dum. et Bibr.

Dromicus angulifer. Jubo.

Dromicus angulifer Dum. et Bibr. in Sagra 1843, p. 183, tab. XXVII, en la cual tiene el nom- bre Coluber cantherigerus).

Esta es una especie muy comun y la mayor de esta familia: causa mucho daño á la cria de aves, pues devora muchos polli- tos. Cuando se en peligro, eleva la parte anterior del cuerpo, aplasta la parte próxima á la cabeza y ataca á veces hasta al hombre. El vulgo dice que el Jubo en peligro da con su rabo latigazos al perseguidor; pero yo nunca he visto tal defensa, aunque he observado siempre que emite sus excrementos muy hediondos, cuando se preso, además del deseo de morder. Muchas veces he visto á hombres que han sujetado un Jubo por la punta del rabo, haciendo con el cuerpo del Jubo el movimiento de un cuerazo. Dado este golpe en el aire, se desprendió la ca- beza sola. No comprendo este fenómieno, porque la cabeza sola no es más pesada que cualquier otro pedazo del cuerpo.

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La familia de las culebras agarra y sujeta su presa sin envolverla como lo hacen los Boas. La rana cogida por un Jubo se hincha y chilla, así que el Jubo no puede tragar al mo- mento, pero al fin la Rana pierde la fuerza, se afloja y sucumbe.

La mordida del Jubo no deja ni inflamacion ni dolor; duele solamente en el momento de la mordedura.

El color general es aplomado con un viso verdoso, ó en otros individuos rojizo. Las escamas del cuerpo anterior tienen un color más ó ménos rojo en sus bases. Se ven muehas man- chas formadas de 2 á 9 escamas negruzcas, (el número varía en los individuos, que por lo regular empiezan en la mitad del cuerpo y se extienden en intervalos irregularmente distantes hasta la punta del rabo. Entre los dos ojos se una faja trans- versa oscura. Cada escama tiene delante de su ápice 2 puntos impresos. Por debajo es blanco con viso gris. Las escamas debajo de la cabeza son en el medio rojizo-blancas. El íris tiene alrededor de la pupila un anillo rojizo-amarillo. La parte inferior es del color de avellanas, la superior pardusco-blanca. He contado 178 escudos ventrales y 106 pares de escudos caudales. La lon- eitud total puede llegar hasta 4 piés. Se cuentan 170 escudos ventrales y 120 pares caudales.

Dromicus adspersus. JFubo.

Dromicus (Alsophis) angulifer Bibr. var. adspersus Gundl. y Reters Monatsb. 1864, p. 388.

Solamente en la jurisdiccion de Guantánamo he observado esta especie, que tenía el colorido siguiente: —0Ojos pardos, en la parte superior con viso dorado y un círculo dorado alrededor de la pupila. Color general pardusco-ceniciento. Los escudos de la cabeza con puntos y manchitas pardas, oscuras en su disco, los dos últimos en su borde interno, y el anterior ímpar en sus bor- des, que se reune delante del hocico con la del otro lado y se extiende hasta el fin de la cabeza. Los escudos en el borde de la boca tienen una mancha pardo-negruzca, y en uno de ellos se

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extiende una faja ó mancha hasta el ojo, muy ancha en el ojo y ungosta hácia abajo. Cada escama del cuerpo tiene en su punta dos puntos blancos, y se ven principalmente en el macho fajas transversas oscuras sobre el lomo, formadas por tener las esca- mas (una sí, otra no) el borde lateral hácia la base Negruzco. Estas fajas se ven en la parte anterior del cuerpo, pero no en la posterior, quedando allí el color pardo-claro. Lados de la ca- heza y parte inferior de todo el cuerpo más bien 'blanenzco- ceniciento. En la cabeza, por debajo, hay vetas longitudinales oscuras que se pierden en el cuerpo. Se ven algunos átomos negros en las escamas y un color negruzco en las escamas ven- trales, en su parte enbierta.

Esta especie 6 variedad de la precedente difiere: primero, por un tamaño menor; segundo, por su color más claro y par- dusco-ceniciento, y por no tener las fajas transversas angulosas, sino muchas escamas con átomos negros, que principalmente en la mitad anterior del cuerpo forman manchitas aisladas ó con- fandidas.

Entre los pocos individuos cogidos había un par en cópula. El miembro doble, despues de ser recogido de la hembra, era grande, hinchado, más ancho hácia al fin que en la base, morado, con partes más acarminadas y cubierto con espinas carnosas.

Dromicus fugitivus. Jubo.

Colnber fugitivus Donnadorf, Zool. Beitr. TI, p. 206.

» cursor, Shaw, Gen. Zool, vol. TIT, pars TI, p. 510.

Dromicus cursor Bibron in Sagra, 1843, p. 134, tab.

XXVIII.

Esta especie es muy comun y por su tamaño chico no cau- sa daño al hombre. Suele á veces defenderse como el Dromi- cus angulifer con la parte delantera del cuerpo levantada y aplastada, pero no suele morder. Se encuentra tanto en el monte como en los terrenos cultivados. Esta es sin duda la es- pecie de Jubos más bonita, pues su color por encima es negro.

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Desde la ventana de la nariz nace una faja compuesta de man- chitas blancas, pasa sobre el ojo, forma detras de éste, por la forma larga del escudo, una línea algo prolongada y se extiende hasta la punta del rabo. Por estar las manchitas en las esca- mas de dos hileras longitudinales aparecen puestas en zigzag por alternar las escamas. La parte inferior de la cabeza, tocando al borde inferior del ojo, y todas las demas partes inferiores son blancas con un viso amarillento; los escudos ventrales y cauda- les tienen bordes oscuros, por lo cual parece el vientre tener fajas transversas oscuras y el rabo manchas en dos hileras al- ternativas «claras sobre un fondo ceniciento. Además, se ven las escamas de las dos hileras más inferiores laterales con una man- chita blanca y éstas parecen tambien puestas en zigzag. Lon- gitud hasta dos piés. e cuentan 140 escudos ventrales y 100

pares caudales a Dromicus temporadlis. Jubo. 7

Dromieus temporalis Cope Proc. Ac. N. Se. Phil. 1860, p: 570. ]

No he observado esta especie, que fué cogida en la montaña de Guantánamo por Mr. Charles Wright y remitida al Museo Smithsoniano en Washington.

No tengo las Proceedings de 1860 y no puedo dar los ca- ractéres de la especie y la diferencia de las otras. :

GéÉNnerOo TRETANORHINUS. Dum. et Bibr. Tretanorhinus variabrlis. Oativo.

Tretanorhinus variabilis Dum. et Bibr. Erp. gén. VII, 1,

p. 349. Esta especie es habitante de arroyos, rios y lagunas y vive dentro del agua y allí se esconde debajo de piedras, entre las ralces de árboles, entre el lino etc. Se alimenta de peces. No es rara.

say a ba pupila es redonda, el íris del color de avellanas con una raya longitudinal oscura por el ojo. Lengua rojizo-parda con las puntas pálidas. Por encima olivado, por debajo pálido par- - dusco-amarillo, marmoreado de ceniciento, Sobre el lomo hay manchas transversas negras que suelen estar interrumpidas en el medio y allí pierden las mitades la oposicion. Desde la venta- na de la nariz pasa una raya morena por el ojo, luégo por el lado del ángulo de la boca y continúa un poco entera y luégo interrumpida, sea por manchas puestas en una hilera ó por dila- tacion lateral de las manchas dorsales, ó por ambas alternativa- mente. Desde la mandíbula inferior nace una raya doble cenicienta hasta el ano, y luégo continúa en la superficie inferior del rabo por una raya media. La superficie del rabo aparece más uni- color olivada, y solamente en el medio hay manchas ó estrías oscuras. En la garganta y en las mandíbulas hay escudos par- dusco-amarillos con bordes cenicientos. Los escudos de las par-

tes superiores con una quilla débil. -— Se cuentan 156 escudos ventrales y 62 caudales: en otro

individuo he contado 162-450.

(GÉNERO TroPIDONOTUS Kubhl. Tropidonótus cubanus. Cativo.

Tropidonotus cubanus Gundl. Monatsb. 1861, p. 1001.

Esta especie vive como la precedente dentro del agua de los rios, arroyos y lagunas, y se alimenta de peces. La he obser- vado solamente en la vecindad de Cárdenas, v. g. San Anton.

Un individuo tenía el colorido siguiente:

Por -encima verdoso-ceniciento con manchas transversas pardas ó rojizo-pardas en forma de zigzag. Las partes inferiores tienen un color de ladrillo; el centro de cada escudo es negruz- co y con manchas mayores, y sus lados las tienen menores y poco

marcadas todas de un color amarillento. Los escudos de la 16

garganta y de las mandíbulas son en su mayor parte amari- los. Del mismo color es una mancha en el escudo del hocico. Los escudos de las partes superiores con quilla bien marca- «da longitudinal. Se cuentan 131 escudos ventrales, uno anal di- vidido y 78 pares de caudales. Longitud total, 1% pié. De esta medida ocupa la cabeza 8 líneas, el cuerpo hasta el rabo 13 pul-

gadas y el rabo 4 pulgadas y 4 líneas,

Se nota que los colores de las partes superiores no tienen

lustre, pero los de las inferiores.

El íris es pardo con un círculo amarillo al rededor de la pupila. La lengua es rojizo-parda con las puntas pálidas. Las escamas del cuerpo están en 19 hileras. | :

Tropidonotus anoscopus.

Tropidonotus anoscopus Cope Proc. Acad. Phil. 1861, p.299.

Esta especie acaso no es habitante de la Isla de Cuba, aun- que Mr. Cope haya puesto en la descripcion “Habitat Cuba,” porque en su correspondencia duda de la exactitud de su patria. Existe en el Museo de Filadelfa.

El color general es por encima pio dola oscuro con fajas verticales negruzcas, alternando de cada lado. Estas fajas ocu- pan 16 1% escamas en su anchura y dejan un intermedio de 32 ó 4escamas. Por debajo es el color pardusco-blanco, sucio, siendo cada escudo pardo en su base. Tiene 143 escudos ven- trales, uno anal dividido y 73 pares caudales. La longitud to- tal es 14 pulgadas y de esta medida ocupa el rabo 3 pulgadas y 6 líneas. El cuerpo tiene 23 hileras de escamas.

ORDEN IV.—BATRACHII.—BATRACIOS.

Véase lo-dicho en la Introduccion, pág. 1, línea 24 ete.

FAMILIA ANURI. Gexuro PeuraPHRYNE Cope. Peltaphryne peltocephalus. Sapo.

Bufo peltocephalus Bibron in Sagra, Reptiles, 1843, p. 141, tab, XXX.

Este Sapo es muy comun en los terrenos bajos, donde vive en cuevas hechas por él en la tierra, ó en huecos debajo de pie- dras grandes, entre raíces superficiales entrelazadas. De noche despues de un aguacero, (pero solamente en ciertas noches, y no. en otras al parecer'de iguales circunstancias), se Oye su voz pa-

recida al sonido de un cencerro y que se percibe á gran distancia.

Cuando emite la voz, se en la garganta una especie de saco que hará sin duda que aquella resuene con más fuerza. He ob- servado que unos individuos, que viven en las cuevas de mi jar- din, salen de ellas en las noches en que cantan, al oscurecer, y van al tanque, que tiene plantas acuáticas. Aproximándome con una luz no huyen, sino se queday quietos en el brocal del tanque y dejan hasta tocarse; pero no cantan en presencia del observador. Este canto sigue durante toda la noche, y al ama- necer parece se retiran á sus cuevas, donde pasau la estacion se- ca. Su alimento consiste en insectos y otros animales pequeños acuáticos; siendo, por esta alimentacion, más bien útiles que da- ñinos. El vulgo les atribuye otra utilidad, pues cree que se pue- de curar la erisipela restregando un Sapo vivo en el lugar enfer- mo, y añade que se debe luégo colgar el Sapo vivo y que cuando éste ha muerto y está ya seco, la erisipela ha desaparecido, pero

A E

si el Sapo escapa, que la cura no es segura. + Es de creer que en el tiempo indicado la erisipela podrá desaparecer sin la apli-

cacion de ningun Sapo. Como daño le atribuye el vulgo que el Sapo arroja un lí- quido álos ojos de su perseguidor y puede así cegarlo. Esta

creencia es errónea en gran parte, pues si el vulgo ha experi- mentado despues de haber cogido ó tocado un Sapo algun ardor

en los ojos, habrá sido por haberlos tocado con la mano que to- al Sapo. Es verdad que de la glándula parótida de la mayor parte de los Géneros de Sapos conocidos en el mundo trasuda un líquido blanco cuando los tocan, y que la piel de-los Sapos y

de las Ranas está siempre humedecida por un líquido; que tan-

to un líquido como el otro tienen propiedades cáusticas que en la parte de cútis fino, v. y. entre los dedos, causan ardor; pero estos líquidos no pueden ser arrojados. Acaso el vulgo se refie- re á la expulsion de un líquido acuoso por el ano de las Ranas (no lo he observado en los Sapos) cuando las cogen; pero esté líquido tampoco puede tener una direccion voluntaria dirigida á los ojos del perseguidor.

No he podido observar la procreacion de los Sapos, n1 co- ; | pos,

nozco con seguridad los hijos jóvenes. Digo, “con seguridad, pues en la obra de Sagra está figurado en la tab. XXX, fig. 3, un Sapito como el jóven de la especie peltocephalus Bibron, al cual consideraba yo como otra especie chica. Para esto me fiaba en el colorido y el canto diferentes. Además, despues de los primeros aguaceros en una laguna cerca de Cárdenas mu-

chos individuos de 33 milímetros de largo y de éstos algunos.

abrazaudo á los otros. En 1878 encontré en Setiembre despues de un aguacero nocturno, por la mañana, otros muchos pares unidos y cantando. Esto lo observé en la cercanía de la Playa de Marianao, y allí no he oido cantar al peltocephalus. Vi tam- bien huevos puestos en tiras de una masa gelatinosa, como la en que están los huevos de las Ranas. No teniendo un pomo conmigo, no podía llevar huevos, y cuando volví con él,

ya los embriones nadaban y se confundían con los hijitos de las

Ranas. Mandé entónces algunos pares en alcohol al Dr. Peters,

p | A tan conocido como Erpetólogo, y éste me contestó que no podía creer en la diferencia, sino en que eran hijos del peltocephalus, y que solamente cuando yo pudiese enseñar verdaderos hijos diferentes de éstos, se conformaría con mi opinion. En este ingenio Fermina, mi residencia actual, no he podido encontrar

Sapitos iguales; pero unos mayores con un colorido diferente .

de los chicos y del adulto peltocephalus. Este colorido es simétrico y en varios individuos igual, aunque el colorido del peltocephalus no es constante.

Daré las descripciones del colorido; y dejo, á lo ménos miéntras no pueda presentar lo contrario, los diferentes Bapos

como variedades del peltocephalus. Siempre me queda el es- :

erúpulo de cómo pueden individuos de 33 milímetros poner ya huevos cuando el tamaño de un peltocephalus adulto llega á 150 milímetros y más de longitud. "Tambien encuentro diferen-

cias en la forma de las quillas de la cabeza; pero esta diferencia

y la del canto podrán ser efectos de la edad.

Descripción del colorido de un Sapo adulto:

Partes superiores olivado—oscuras con algunos dibujos más oscuros aún; las partes inferiores blanco—pajizas, los tubérculos

y la piel debajo de la garganta pardos más ó ménos Oscuros.

Pupila larga horizontalmente. Iris muy oscuro con vermiculacio- nes más ó ménos puestas en direccion de radios de un verde—do- rado muy hermoso. Longitud total 64 pulgadas ó más. Desde el hocico hasta el fin de la cabeza, 1% pulgadas; anchura de la cabeza, 24 pulgadas. -

Descripcion del Sapo mediano del ingenió Fermina:

- Ojos pardos muy oscuros; alrededor la pupila con un anillo verde—metálico y con vermiculaciones de este color en el íris, pero de modo que en la parte inferior apénas existen y en lasu- perior lo ocupan todo.—El color del cuerpo en su parle superior es pardo-oscuro con un viso ferruginoso. Entre los ojos hay una mancha no bien terminada, pálida; detras de ésta una mancha oscura con un ribete de color de canela; es ancha en el medio y se adelgaza hácia delante, acabando fina encima del párpado.

Sobre la paleta hay en cada lado una mancha oscura que empie-

PLN Y

za fina al lado de la glándula parótida, va anchándose hácia den- tro y detras; dobla en ángulo y vuelve adelgazándose hácia afue- ra y hácia:atras. Mas atras hay en cada lado otra mancha pa- recida, y sobre la rabadilla se una mancha larguita de igual color eu cada lado. La parte detras del oido es negra, y este. color se prolonga en una faja á lo largo del cuerpo hasta la re- gion inguinal y es bordada hácia arriba por una faja ancha de color de canela que empieza detras de la cabeza y se pierde há- cia arriba en el color del lomo. El borde de las mandíbulas y todas las partes inferiores son pajizos con dibujos morenos. Des- de la glándula parótida hasta encima del brazo es el color más acanelado y sin manchas. Las extremidades tienen por enci- ma el color del lomo, pero con dibujos ó fajas más oscuras. De- lante de la rodilla se una mancha irregular larguita, negruz- ca. Todo el cuerpo tiene puntos elevados, pero ménos pronun- ciados en el vientre.—El color general varía á veces á pardo con un viso verdoso, ú olivado gris; pero siempre se ven los mismos dibujos indicados.

Descripcion del Sapito de la vecindad de Cárdenas y tam- bien de la Ciénaga de Zapata: : Iris pardo con vermiculaciones anaranjadas. Color general del cuerpo por encima olivado—pardo ó verde con dibujos oscuros, por debajo blanco-sucio con viso rojizo y dibujos cenicientos, 6 por encima ceniciento pardo, por debajo ceniciento con verru- guitas blancas. Una faja transversa en forma de V entre los ojos, empezando encima del párpado, 2 pares de manchas dor- sales, algunas fajas transversas sobre las extremidades posterio- res y algunas manchas en los anteriores, tambien una faja des- de el ojo á lo largo del cuerpo, negruzcas. Sobre esta faja está una estría que nace de la oreja y es sucio-anaranjada más ó mé- nos marcada. Borde superior de la boca y delante del ojo blan- co-sucio; el borde mismo, principalmente el de la mandíbula inferior, es negruzco.

En el individuo guardado en alcohol son las plantas acar- minadas. Tambien se en éstos una placa callosa debajo del vientre y los muslos.

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Descripcion del Sapito de la playa de Marianao:

Color general verdoso-ceniciento. Hay pares de manchas oscuras, de los cuales el primero es larguito y se extiende desde la punta del hocico por la ventana de la nariz hasta el princi- pio de la órbita; el segundo está detras de la cabeza; el tercero sobre cada hombro, dejando franca la línea intermedia dorsal páli- da; el cuarto sobre la mitad del cuerpo, y el quinto convergente sobre la cadera hasta la protuberancia anal. Hay tambien fa- jas oscuras sobre las extremidades, una en el medio del brazo y otra sobre la mano, y en las extremidades posteriores hay una en el muslo, que cuando las patas están recogidas al cuerpo, se - prolonga sobre la tibia; y al fín hay una faja sobre la parte exterior del pié. Las partes inferiores son pálidas, pajizas, con un indicio de «algunos dibujos oseuros. Todo el cuerpo tiene granulaciones elevadas. | |

Los huevos eran negros y puestos en una hilera de una má- sa gelatinosa sin color.

Antes de pasar á la segunda especie, debo corregir un error que he cometido en mi Revista y Catálogo de los Reptiles Cu- banos en el Repertorio de Poey, tomo II, p. 119, pues allí di el nombre vulgar de Guasábalo al Hylodes Ricordii, porque así me lo habian indicado unos monteros; pero hoy estoy mejor in- formado y más conforme con lo que dice Pichardo en su Diccio- nario de Voces Cubanas, en la palabra Guasábalo: creo que se debe aplicar el nombre de (+uasábalo á los Sapitos y á la espe- cie siguiente, pues estos Bapitos son tan “chillones,” miéntras el Hylodes Ricordii emite sonidos débiles. Acepto, pues, el cambio del nombre.

Peltapohryne empusa. Guasábalo,

Peltaphryne empusa Cope Proc. Ac. Nat. Se. Phil. 1862

E p. 344,

Otaspis empusa Cope Proc. Ac. Nat. Se. Phil, 1868, p. 212.

Esta especie es abundante en ciertos parajes de la Isla y. g. Ciénaga de Zapata, Jurisdiccion de Colon y la sabana de los

E

Ciegos y Palacios en Vuelta—abajo. - Los he encontrado á todos escondidos en cuevitas hechas por los mismos en el suelo en - direccion perpendicular y de bastante profundidad; pero despues de los aguaceros de la tarde, dejaban sus cuevas y se traslada- ban á los charcos para cantar, (si se puede Jlamar canto un chillido tan ruidoso,) pero volviendo otra vez á sus cuevas. Se alimenta de insectos y es por esta razon útil. Descripcion del colorido del animal vivo: o Iris de un hermoso dorado con vermicnlaciones negras:. Pupila larga horizontalmente. Partes superiores olivado—par- das con algunos dibujos más oscuros. Extremidades con tales fajas. Dos manchitas pajizas detras de la cabeza; la primera inmediatamente pegada á la cabeza. Desde la espalda hácia el nacimiento de las patas posteriores hay una faja olivado-clara, por debajo bordada de moreno. Las partes inferiores y el bor-- de de la boca son blancuzcos. La garganta es pardusca con puntos blancuzcos y negruzcos; las demas partes son blancas con unas manchas oscuras. Lalongitud puede llegar á 43 pul- gadas. - Se puede reconocer la especie fácilmente por la quilla entre la nariz y el ojo no escotada ó dentada, sino uniforme.

GÉNERO PHYELOBATES Dum. et Bibr.

Duméril y Bibron formaron este género en vista de una especie nueva de Cuba, que difiere de las Ranas comunes, ó sea del Trachycephalus, por las patas traseras sin membrana inter- digital natatoria. 4

Phyllobates bicolor. Rana, Phyllobates bicolor Dum. et Bibron Erp. génér., tom. VII p. 638. » » 'Bibron in Sagra, 1843, p. 140, tab

XXIX bis.

O O a

No he tenido la fortuna de encontrar esta especie y así na- da puedo decir sobre ella.

- Mr. Bibron describe el colorido del modo siguiente:

El dorso, las partes altas y los lados de la cabeza son de color blanco—rojizo; los miembros son morenos por encima, y toda la parte inferior del animal es negra. La longitud total era de una pulgada nueve líneas.

Phyllobates Iimbatus. Rana.

Phyllobates limbatus Cope Proc. Ac. Nat. Se. Phil. 1862, p. 154.

Tampoco he encontrado esta especie, que encontró Mr. Charles Wright en Yateras (Guantánamo) y remitió al Museo Smithsoniano en Washington.

Copio en traduccion la descripcion del colorido dada por Mr. Cope: —Por encima castaño; una línea blanca se extiende desde la punta del hocico hasta la rodilla; debajo de esta línea hay una faja ancha negra en la misma posicion. La parte su- perior de las extremidades posteriores y la region anal son morenas. La superficie inferior y las extremidades anteriores son amarillentas; los bordes posteriores y los lados del abdómen estan manchados de pardo. Sobre el hombro hay una línea oscu- ra. Labio superior amarillo. Longitud total 53 líneas.

Mr. Cope añade que esta especie será la Rana más chica de las especies conocidas, y el exámen hecho en 6 ejemplares ha probado que no es el jóven de una especie mayor.

(GÉNERO TRACHYOERPHALUS Tschudi. Trachycephalus marmoratus. Rana.

Trachycephalus marmoratus Dum. et. Bibr. Erp. gén. tom. WEE p.:098. » » Bibron in Sagra 1843, p. 138, tab. XXIX.

32

ESA O y JUAS

Esta especie es muy comun y se encuentra en todas partes debajo de piedras, tablas, corteza muerta desprendida, entre las yaguas en el tronco de las palmas, entre follaje espeso ete. En el tiempo seco están muy escondidas, perodespues delos aguaceros salen, buscan charcos y se unen, poniendo en seguida huevos negros dentro de una masa gelatinosa. Estos huevos cambian de forma, reciben vida y así tenemos lo que se llama Renacuajos. Estos reciben más tarde las extremidades posteriores, lnégo tambien las anteriores y el rabo va encogiéndose. Desde entónces el Renacuajo respira por un pulmon, y sale del agua. Este modo de reproduccion es conocido de todos y lo he mencionado con pocas palabras para marcar así mejor la reproduccion de. las especies del género siguiente, (Hylodes.) Las Ranas se alimentan de Insectos, son útiles, y no causan daño ninguno al hombre. La piel de todos los Batracios está siempre húmeda y este liquido tiene una propiedad cáustica que se nota en parajes donde el cútis nuestro es fino v. g. entre los dedos, en la cara etc. Despues de haber tenido animales de este Orden en la mano, es conveniente lavarla bien. Además se debe evitar que el líquido que arroja una Rana por el ano, cuando se ve presa, ensucie la mano. Cuando amenaza un aguacero, ó despues, cuando las Ranas están dentro del agua unidas, se oye su canto conocido por todo habitante de Cuba. Se conoce el macho por. una especie de verruga oscura en el pulgar.

El colorido varía mucho, no solamente segun la edad, sino tambien segun la temperatura ó por los amores; pero esta va- riacion toca más bien al color general que á los dibujos. Así he visto Ranas en las horas del amor casi amarillas y en el tiempo seco casi cenicientas, Copiaré una descripcion hecha en vista de la Rana viva. Iris rojo- dorado con vermiculaciones negras y una raya longitudinal negruzca por la pupila, que tam- bien es prolongada en la misma direccion.—Partes superiores pálidas, pardusco-cenicientas con un viso bronceado y con dibujos apénas visibles, oscuros, cenicientos. Desde la ventana de la nariz al ojo se extiende una línea oscura y desde la oreja haste encima de los brazos hay una faja cenicienta bordada de negro.

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Los lados del vientre y la parte posterior de los muslos amarillos

de limon con dibujos marmoreados cenicientos bordados de negro.

Los mismos dibujos se ven tambien muy pronunciados sobre los

muslos, poco visibles sobre las tibias y otra vez bien pronuu-

ciados sobre los piés. Lo mismo sucede en los brazos. Las puntas dilatadas de los dedos por encima tambien del color de limon, por debajo pajizos. Las verruguitas en la parte inferior del vientre y debajo de los muslos más pardas en un fondo rojizo- blanco, 'sucio.—Longitud tota. 4 pulgadas y probablemente ma- yor en la Y y algo menor en el Y. :

Trachycephalus wsulsus. , iaa:

Trachycephalus 1imsulsus Cope Proc. Ac. Nat. Se. Phil. 1863 pág. 43.

Esta especie fué enviada por el Sr. Poey á Mr. Cope. Es pues probable que fuese cogida en los alrededores de la Habaua. Yo no la he observado. Segun la deseripeion dada por Mr. Cope, hay eneima de la cabeza una faja parda entre los ojos que se parte y acaba en la region ilíaca. Las partes laterales y pos- teriores del muslo son marmoreadas, las extremidades fajadas. Mr. Cope no da la diferencia entre esta especie y la especie mar- moratus.

Trachycephalus Wrighti. | Rana.

Prachycephalus Wrightii Cope Proc. Ac. Nat. Se. Phil. 1863 pág. 45.

Esta especie fué cogida en la montaña de Yateras en Guantánamo por Mr. Wright y enviada al Museo Smithsoniano en Washington. .No la he encontrado.

Segun Cope es la piel del Tr. marmoratus tuberculosa y el casco en su borde posterior cóncavo,—y en el Tr. Wrightii es la piel casi lisa y el casco en el borde posterior recto.—El colorido de esta especie es por encima pardo con viso purpuráceo, por debajo amarillento; la garganta está teñida de pardo: los flancos

Ed qa

y la parte interior del musio y tibia son marmoreados de pardo v la parte exterior de los miembros fajada del mismo color.

GENERO HyLopes Dum. et Bibr.

Este género se distingue del precedente no solamente por caractéres en su formacion, sino más aún por el modo de su procreacion, pues pone verdaderos huevos con cáscara, delos cuales salen los embriones con sus extremidades. —Este modo de for- marse el embrion no era conocido, y su descubrimiento se

debe en primer lugar á mi amigo el Dr. en Jurisprudencia D. Do- +

mingo Bello y Espinosa, hasta 1878 abogado en Mayagúez en la isla de Puertorico, muy dedicado al estudio de la historia natural de aquella isla; y en segundo lugar á por haber observado y dado á conocer los pormenores de la procreación. En 1870 6 1871 recibió el Dr. Bello un número de huevitos pegados á una hoja de Lirio (Crinum) cubiertos por una masa parecida al algodon, La Rana—=madre estaba á corta distancia. Algunos dias despues habian nacido los embriones ya con sus 4 patas; 24 3 líneas de largo era entónces la medida de ellos, pero pronto crecieron y subian por las paredes del pomo. Es de advertir que no hubo agua en la proximidad, pero en los ángulos de las hojas queda depositada frecuentemente alguna agua de lluvia ó del regadío. —Por esta observacion no quedó fijado el tiempo necesario para la formacion completa del embrion, y se ignoraban aún otros pormenores. El Dr. Bello comunicó su descubrimiento al Dr. Bastian en Berlin y el Dr. E. von Martens publicó la traduecion de la carta en Noll, Zoologische Garten. Frankfurt a. M. 1871, p. 351.—La noticia de este descubrimiento quedó casi en olvido, pues ya se conocían casos en los cuales los huevos se transforman en una masa espumosa, pero pasando por la forma de Renacuajos á Ranitas. Así v. g. el género Oystignathus. (He observado la formacion de log embriones en Puertorico, donde vive el Cystignathus typhonius. Este pone huevos blancos envueltos en una especie de espuma, no dentro del agua, sino en

v

93

parajes húmedos.) Los Zoólogos habrán dudado de la veracidad de observacion, y así no habrán creído en la formacion. del embrion en un huevo.—En Mayo y Junio de 1881 tuve yo la fortuna de poder observarla dos veces, y para que no quede duda he enviado huevos y embriones al Museo de Berlin, donde el director Dr. Peters describió y figuró huevos con el embrion y adultos del Hylodes martinicensis, pues ésta es la especie observada: Véase el artículo sobre los Reptiles de la isla de -Puertorico en Monatsb. Kón. Akad. der Wiss. zu Berlin 1836, p. 709. En la primera ocasion cogí entre hojas una hembra y tres machos despues de aguaceros muy fuertes y los puse dentro de un pomo. Pronto vi un macho abrazado con la hembra y ésta había puesto ya como 15 ó 20 huevos. Un corto tiempo despues habían desaparecido los huevos y sospechando que los machos no abrazados habrían destruido los huevos, los separé dejando enel pomo solamente el par unido. Logré así cinco huevos más. Estos eran de cinco milímetros (un poco más ó ménos) de diámetro, su cáscara era enteramente trasparente y por ella se podía observar la formacion del embrion. Puse los huevos encima de fango dentro de un pomo, La yema era blancuzca ó pajiza, A se encogía y se notaba la formacion de un rabo que despues de ocho dias era bien claro. En este tiempo eran visibles tambien los ojos y vasos rojos con pulsacion.

Despues aparecían las señales de las patas. Pero yo tenía que hacer una excursion durante algunos dias y cuando regresé aún Jos huevos. Era ya de noche. En la madrugada siguiente los embriones nacidos y éstos tenian aún un rudimento de rabo. Esta observacion del Dr. Bello no la consideraba yo gún satisfactoria, por haberse efectuado la puesta de los huevos en un pomo y no en estado libre ni en un lugar escogido por la ma- dre, y por haber puesto los huevos sobre fango etc. El naci- miento se efectuó en dos semanas 6 133 dias.

Por fortuna encontré entre las hojas de un Crinum (lo mismo en la observacion del Dr. Bello) una hembra del Hylodes y por debajo más de veinte huevos. La madre huyó (pero la hice presa para probar que eran huevos del Hylodes martinicensis:)

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y yo corté la: hoja ó el pedazo donde estaban fijos los huevos sin tocar á éstos, guardando el pedazo de la hoja sobre tierra húmeda dentro de un pomo grande y observé diariamente la formacion del embrion, que' se efectuó como en la vez primera. En la madrugada del dia 14% aún los huevos; pero cuando volví de una excursion como á las 9 de la mañana, todos los embriones

habían nacido y tenían todavía un rudimento del rabo blaneuzco -

que ála tarde había desaparecido por consuncion, pero no caido.—No he encontrado la sustancia como algodon indicada

por el Dr. Bello, aunque mi segunda observacion debía tenerla. Los huevos estaban pegados uno al otro, y todos á la hoja por

- medio de un líquido ligeramente pegajoso.

Teniendo la Isla de Cuba algunas* especies de Hylodes, quedaba la cuestion de si éstos tenían la misma formacion del embrion. Al fin he podido conseguir una hembra del Hylodes Ricordi, que ha puesto huevos iguales en forma y con la cáscara trasparente como la especie portoriqueña, y no dudo que todos los Hylodes sean iguales. Los huevos del Hylodes cubano no eran fructificados. Llamo la atencion de mis lectores sobre este

asunto, á ver si pueden encontrar y observar huevos.

Hylodes dimidiatus. : Rana.

Hylodes dimidiatus Cope Proc. Ac. N. Se*Phil. 1862 p, 151.

Esta especie la encontró mi amigo Mr. Wright en la montaña de Yateras en Guantánamo y yo la he encontrado en la mon- taña de Rangel en San Cristóbal debajo de piedras.

Descripcion tomada de un individuo vivo: Iris hácia arriba dorádo. Color general por encima ceniciento-pardo, claro con algunas manchitas oscuras en el lomo y con fajitas sobre los piés. Una línea angosta pálida desde la punta del hocico hasta la rabadilla; una faja negra (más palida hácia abajo) desde la pun- ta del hocico por los ojos, encima de la oreja, finaliza insensible-

mente detras del hombro. En ambos lados de la faja negra es-

el color pálido. Desde la punta de la rabadilla se divide la línea dorsal y da una para cada muslo, que se extiende porel filo

YE

93

trasero hasta el jarrete. El borde de iaboca es ceniciento-pardo. Las partes inferiores son blancuzcas. Se ve una manchita negra en cada lado superior delante del muslo. Jste por detras con unos dibujos negros y blancuzcos. Planta cenicienta. En- cima de la faja negra lateral hay una quilla ó pliegue cutáneo. Varía á lo ménos en estado jóven con el color general rojizo pardo. Partes posteriores negruzcas. Longitud total de un ejemplar 1 pulgada 10 líneas.

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Hylodes aurmieulatus. : Ventorrila.

Hylodes auriculatus Cope Proc. Ac. N. Se. Phil.1862, p. 152.

Esta especie suele estar en árboles y arbustos; despues de aguaceros se oye su canto, que se parece en algo á los martillazos débiles en un metal 6,al toque de una campanilla. La he-en- contrado en el monte de la hacienda Rangel en San Cristóbal, y Mr. Wright en Yateras en Guantánamo.

Descripcion del colorido del animal vivo: olivado-ceniciento muy pálido; las verruguitas algo rojizas; átomos prietos forman en el lomo únos dibujós. Se ve una línea intermedia clara sobre el lomo y una fajita parda oscura entre los ojos, y otra negruzca empieza en la punta de la nariz, parte por las ventanas de la nariz y los ojos y finalizadelante de los brazos. El borde de la mandíbula inferior es dorado y este color forma debajo del ojo una mancha. Una fajita transversa entre los ojos es del mismo color. La parte al rededor del orificio y la parte trasera de los muslos y tibias y principalmente la planta tienen átomos negruzcos. Las partes inferiores son verdoso-amarl- llentas, claras, principalmente en la garganta y vientre, ménos intenso debajo de las extremidades posteriores. Piés blancuzcos por encima con átomos negruzcos; el borde posterior del tarso con una línea pálida. Iris en su parte superior dorado, en el inferior bermejo. Longitud total 10 líneas.

Varía en color v. g. la cabeza por encima. desde el hocico hasta entre los ojos y de allí en línea angosta hasta la rabadilla ceniciento-pardo, clara. Entre las paletas hay una mancha

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triangular (la punta hácia la cabeza) negra y en cada lado del lomo una redonda. Detras de estas hay tres líneas arqueadas (convexidad lrácia delante) negruzcas. Garganta y saco gular con átomos negros que les dan un tinte oscuro. En la barriga hay puntos negros. Existe la faja negruzca desde la punta de la nariz por los ojos, como en las otras variedades,

Huylodes Ricordhs. Ramta.

Hylodes Ricordu Dum. et Bibr. Erp. gén. VII, p. 623.

Es una especie comun no solamente en los bosques, sino hasta en los patios de las casas de poblaciones Despues de un aguacero canta de noche, pero el canto consiste en unos sonidos débiles variados. De dia está escondida debajo de piedras, ta- blas, en rendijas. En esta especie he obkervado que los huevos son como los indicados en la nota al género.

Iris por encima y por debajo la faja morena (que indicaré) blancuzco-dorado. Color general por encima rojizo-pardo muy finamente salpicado con oscuro. Desde la punta del hocico por el ojo sobre la oreja hasta la raíz del brazo hay una estría mo- rena que continúa cenicienta hasta la mitad del lado del vien- tre. En el lado del lomo está indicada una línea longitudinal clara. En el lomo hay varios puntos dispersos rojizos y verru- gosos.. Entre los ojos, sobre los hombros y en la mitad del lo- mo, hay una faja pardo-oscura en zigzag. En el lado de la ca- dera hay una mancha que pasa sobre la parte superior de los muslos: es cenicienta, con una ó várias manchas grandes ne- gras. Ano pardo-ceniciento. Entre esta faja del muslo y la mancha anal es el muslo pálido, color de minio; y la parte donde en estado recogido se tocan el muslo y la pantorrilla, es color de miniointenso. La parte parda de los piés tiene fajas oscuras y mar- moreadas. El lado del cuerpo es rojizo con puntos pajizos. Garganta y parte inferior de las extremidades, rojizo-blancas; vientre amarillento-blanco: orilla de la boca manchada de par- dusco.

JS AAPRRÉS

Esta especie varía mucho en su colorido. Hay individuos sin la faja del muslo y con dibujos más oscuros, —otros con el color general verdoso-pardo,—otros con el lomo, entre las dos fajas laterales pálidas y hasta entre los ojos, mucho más oscuro. Todos tienen una manchita oscura encima de la nariz. Vientre plateado. La longitud total puede llegar á una pulgada nueve líneas.

Hylodes vamians. : Ranita.

Hylodes varians Gundi. et. Pet. Monatsb. 1864, p. 390,

Esta especie vive en los bosques y rara vez se encuentra en terrenos cultivados ó en poblaciones. Su voz es parecida al sonido de una campanilla y, aunque no es fuerte, se la oye á la mayor distancia.

El animal vivo era por encima pardo ó ceniciento con una mancha triangular (la punta hácia atras) oscura entre los 0Jos; el hocico, puntos y dibujos encima del lomo y estrías más ó ménos marcadas transversas sobre las extremidades, pardo-oscuros; las partes inferiores son pálidas, pardas ó cenicientas.—1ris ro- jizo-pardo con átomos dorados y oscuros.—Longitud total, hasta una y media pulgadas. |

Hylodes cuneatus. Ramta.

Hylodes cuneatus Cope Proc. Ac. N. Se. Phil. 1862, p. 152.

Esta especie fué descubierta en la montaña de Yateras en Guantánamo por Mr. Wright. Yo nunca la he encontrado, Mr. Cope da la descripcion del colorido del modo siguiente: por encima negruzco-ceniciento; hocico más .pálido que la faja tan bien marcada oscura entre los ojos. Desde el borde anterior de la órbita hasta la comisura labial se extiende una línea clara y Otra desde el borde posterior al tímpano. Una faja clara pa-

sa de cada ceja á la rabadilla. Las extremidades tienen fajas 15

E e pardas no bien marcadas. Las partes inferiores son blancuzcas con átomos pardos que faltan sobre el abdómen. Longitud total una pulgada siete líneas.

El colorido varía, pues se ven individuos casi enteramente negros.

4 de abajo. 3 de abajo.

6 de abajo. 17 5

9 de abajo. 7 de abajo. 5 de abajo.

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ERRATAS.

DicE:

Leiocephalus carimatus llamada ántes (en la Leiocephalus

Cope

Phil. Sphaeriodactylus COLORHOGIA. Cope ínea

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TRETANORHINUS. Dum.

en el

debe estar más á la izquierda. DÉase: (llamada ántes en la SS Holotropis Se Leiocephalus Cope A Phil. VII, p. 150% Sphaeriodactylus sputator y CoLORHOGIA Cope. » línea los Proceedings. de TRETANORHINUS Dum. ls en la

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